Ruta paranormal por Sevilla

💀 Ruta paranormal por Sevilla. Fantasmas y casas encantadas

Casos paranormales y casas encantadas en Sevilla

Realizamos en este artículo un recorrido por la Sevilla paranormal. Una ruta por los lugares vinculados a historias de fantasmas y espectros, muchos conocidos de siempre y otros sacados a la luz por los equipos de investigación paranormal de Sevilla, con nombres tan míticos como José Manuel García Bautista.


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Hablemos de fantasmas de Sevilla, iremos por zonas:


Zona Cartuja-Alameda-San Luis

Canal Sur

La sede Canal Sur radio en la Isla de la Cartuja, el antiguo Pabellón de Andalucía de la Expo’92, ha sido objeto estudios por especialistas. Ruidos, cajones que se abren solos y encendido y apagado de luces de forma inexplicable… Al ir a comprobar el origen de tales sucesos, tras comprobar que no hay nadie y apagar los interruptores, se vuelven a encender caprichosamente en presencia de ellos mismos, habiendo notado en alguna ocasión una respiración profunda, aún sin encontrarse nadie más presente que el testigo que narra los hechos.

O cómo el ascensor hay noches que se mantiene en un constante ir y venir a la quinta planta, aún sin encontrarse nadie en ella que lo llame pulsando el botón.


Convento de Santa Clara, monjas errantes

Ubicado en la calle Santa Clara se encuentra el conocido como Real Monasterio de Santa Clara.

El origen del monumento conventual alcanza el año 1289 cuando el rey Sancho IV de Castilla, hijo de Alfonso X el Sabio, fundó el monasterio en un antiguo palacio de su tío, el infante don Fadrique de Castilla. De este palacio queda la denominada Torre de don Fadrique.

El complejo conventual se construyó entre los siglos XVI y XVII. Cabe destacar los retablos creados por Juan Martínez Montañés.

Algunos de los bienes patrimoniales propios del convento han sido trasladados a otros centros expositivos como el Museo Mudéjar sito en el Palacio de los Marqueses de La Algaba.

Las reformas llevadas  a cabo en torno al año 2000 ocasionaron que algunos de los cuerpos de las hermanas enterrados en la sala de Profundis fueran trasladados, al agotarse el presupuesto, al Museo Arqueológico, mientras que el resto fueron alojados en una fosa común.

Pero no todas las historias que nos llegan sobre el Convento de Santa Clara tiene una explicación racional. Son reconocidos el carácter paranormal de algunos de los sucesos que allí han acaecido. Tales hechos comenzaron el año 2005 con la visión de una religiosa, una monja que paseaba por el corredor superior del claustro trasero. Con el sol arriba, superadas las dos de la tarde, un operario tuvo la visión abandonando rápidamente el patio y dirigiéndose al exterior.

La visión de este operario no es la única. En otra ocasión, un vigilante nocturno pudo observar, aún a sabiendas que ya no existían religiosas en el convento, cómo una monja estaba situada junto a la fuente. El vigilante no podía comprender cómo un ser que había hecho sus votos se había convertido en una visión de ultratumba.

Quizás el hecho más escalofriante sea el llanto claro oído por los operarios en los bajos de la escalera, claramente cuando paraban en sus quehaceres, acompañado de un extraño silencio que se palpaba en el aire. Tampoco se ha de olvidar los rezos que oyen como si la oración se rindiera a lo lejos.


En la Alameda

Cercana a la Casa de las Sirenas y caminando hacia el río Guadalquivir encontramos el edificio que alberga la Junta de Distrito Casco Antiguo y el Teatro Alameda a la izquierda.

Estos edificios municipales, que en su momento pertenecieron al Monasterio de San Clemente, llegaron a ser caballerizas de la Policía Armada tras la desamortización y talleres de la Fundación Maraver, ahora nos llegan voces de extraños sucesos que tienen lugar en su interior.

Se tiene certeza de que tras terminar los talleres, cuando todo debía estar en silencio, se oían fuertes ruidos y movimientos, toses, pasos en la planta de arriba, aún encontrándose vacías. En otra ocasión, un trabajador sintió pasos y creyó que sería alguien que tendría cita. Tras salir al recibidor pudo comprobar como allí no había nadie. Este hecho volvió a repetirse asiduamente.

Existía incluso un despacho que nadie quería ocupar por las diferentes acciones que allí sucedían. En otra ocasión, encontrándose un operario sólo en la planta, comprobó cómo el ascensor se paraba en su planta y venía vacío, y todo ello tras comprobar que una fotocopiadora se había activado sola.

También se ha visto una sombra en salas donde supuestamente no debiera haber nadie o dirigiéndose hacia donde el acceso está restringido, encontrándose con posterioridad que en verdad allí no hay nadie. Y el caso, quizás más llamativo, es el de un trabajador que tras comprobar como la temperatura bajaba bruscamente oyó cómo alguien le susurraba al oído “¿Qué haces?”.

Lo cierto es que los caballos de la Policía, a veces, se mostraban muy alterados. Quizás notaran la extraña presencia.


Casa de las Sirenas

Situada en la Alameda de Hércules se encuentra en gran palacete que recibe el nombre de la Casa de las Sirenas, sede de la familia de don Lázaro Fernández de Ángulo, Marqués de Esquivel, culminada en 1864.

Su nombre se debe a estatuas de sirenas de bronce que estaban situadas en las rampas laterales a través de las que se accedía a la puerta principal.

Desde los seis años de su construcción ha pasado por diversos propietarios, llegando a ser casa de citas. A partir de 1980 su deterioro y abandono fue tal que llegaron a ser robadas las rejas y las estatuas de las sirenas. En la actualidad, tras su restauración, en el palacete se ubica el Centro Cívico del Distrito Casco Antiguo.

En esta ocasión parece claro que la presencia existente en la Casa de las Sirenas se corresponde con un joven de la familia Portilla de condición homosexual que bien de motu propio, bien obligado por la propia familia, pero en todo caso para que no se descubriera tal hecho por la sociedad, se encontraba recluido en el palacete.

No se sabe si el joven falleció de muerte natural o provocada, de lo que sí se tiene certeza es del hecho de que se trata del espíritu del joven. De ello han dejado constancia en numerosas ocasiones con su testimonio los guardias de seguridad que afirman la existencia de hechos paranormales en el palacete.


Iglesia de San Luis de los Franceses

Las investigaciones han mostrado como la antigua casa de los Enríquez de Ribera, cedida por Lucía de Medina a los jesuitas para construir un noviciado, fue construida sobre un antiguo palacio mudéjar.

Este insigne edificio, de gran valor artístico y arquitectónico, tanto en su estructura como en distribución y decoración ha sido utilizado con diferentes fines. Entre ellos se encuentran, además del inicial de noviciado jesuita, el de orfanato o el de hospicio para religiosos ancianos.

Durante su rehabilitación de 1984 se descubrieron en la cripta cuerpos de hombres y mujeres, que debieron ser religiosas, así como de niños, e incluso algún feto.

Cripta

Ante la fama que tenía el edificio y la posibilidad de presencias y sucesos paranormales fue sometido a investigación por expertos de la Sociedad Española de Investigaciones Parapsicológicas, obteniéndose fotografías y pruebas psicofónicas con ruidos extraños y poco normales.

Las grandes manifestaciones tenían lugar en el exterior. Los perros que guardaban la obra se quedaban mirando fijo hacia la nada, expectantes, a la defensiva, como si allí existiera algo que ellos podían ver o sentir. Los operarios de la obra podían comprobar cómo las herramientas cambiaban de lugar, las máquinas se activaban y paraban solas; sentían como si los observaran, como si los acompañaran en sus idas y venidas por la obra. Cada mañana aparecían las herramientas apiladas y los de seguridad afirmaban no haber visto a nadie que se hubiera saltado para hacerlo.

Los vigilantes de seguridad también sufrieron episodios paranormales. Veían como herramientas colgadas de las grúas plumas aparecían en el suelo, sentían cómo se formaban pisadas creadas por alguien invisible o cómo pronunciaban su nombre o eran tocados en el hombro por alguien que no se encontraba allí cuando se volvían.

Quizás el origen de tales sucesos se encuentre en la inscripción encontrada en la restauración de los años ochenta en una sepultura en la que se encontraron seis cuerpos y una tablilla en la que rezaba la leyenda “No turbar la paz en este lugar”; quizás sea por los diversos casos de muertes y desapariciones que han tenido lugar en las inmediaciones de la Iglesia de San Luis de los Franceses.

Cómo aquél hombre reservado que corrió contra el muro para clavarse en el corazón un cuchillo por la fuerza del impacto; o aquél rico y afeminado viajante de comercio que tras desaparecer y ser avisada la policía lo encontró en su domicilio, muerto, dentro de un baúl; o aquél señor francés que fue tiroteado y muerto a las puertas del desacralizado templo.

Sea como fuere, los casos se incrementaron a partir de 1990, cuando la zona del hospicio acogió la sede del Centro Andaluz de Teatro. Ruidos, luces en extraño funcionamiento, cuerpos luminosos que aparecen y desaparecen, sensación de frío, alaridos, apariciones y desapariciones de objetos son frecuentes sobre todo en el pasillo que da a la cripta y en los pasillos entre taquillas y vestuarios que dan al aula de interpretación.

En definitiva, se ha corroborado lo que ya sucedía antaño, cuando, según los vecinos del lugar, ya a mediados del siglo XX, los niños jugaban en los aledaños de la Iglesia a cazar brujas.


Zona Macarena-San Jerónimo

Parlamento de Andalucía (Antiguo Hospital de las Cinco Llagas)

Frente a las murallas almohades de la Macarena se ubica el antiguo Hospital de las Cinco Llagas, fundado en 1500 por la noble sevillana Catalina de Ribera.

A lo largo de su historia ha atendido graves epidemias como la peste, el cólera o el inicio de la gripe española y muchos han sido los trabajadores que han pasado por sus instalaciones, entre ellos las religiosas.

Sin embargo, una de ellas, sor Úrsula, monja de la Orden de la Caridad que trató con severidad a los pacientes y murió en la epidemia de peste del siglo XVII, se tiene la certeza, por los muchos testimonios que lo avalan, de que sigue habitando en forma espectral los pasillos y la biblioteca del antiguo hospital, hoy Parlamento de Andalucía.

A lo largo de los años muchos han sido los ejemplos en los que se ha comentado cambios bruscos y descenso de temperatura, pisadas inexplicables, tintineo de llaves y apariciones de la religiosa, que llegaron a sentar la certeza de que aquel enfermo que la veía era marcado por el destino y no vería el día siguiente.

Numerosos casos han sucedido y no sólo mientras el centro tenía un destino hospitalario, sino que también, cuando comenzó su restauración como Parlamento de Andalucía, los propios trabajadores dejaron constancia de diferentes visiones de la religiosa.

Incluso ya cuando se convirtió en la sede del Parlamento Andaluz se tienen varios ejemplos en los que algunos diputados y trabajadores del edificio institucional han comentado visualizar a la monja sor Úrsula, incluso en la biblioteca del centro.

Hogar Virgen de los Reyes

Situado en el barrio de la Macarena, frente al Hospital Virgen Macarena y al Parlamento de Andalucía, se encuentra este antiguo hospicio regentado por religiosas y dedicado en la actualidad a actividades socio culturales gestionadas en su mayor parte por el Distrito Macarena.

Son numerosos los casos paranormales que se han sucedido a lo largo de los años, tanto en el hogar como en la piscina pública Virgen de los Reyes, ambos situados sobre la antigua Huerta de los Peligros.

Los casos paranormales se han sucedido durante mucho tiempo y tras varias investigaciones se han llegado a captar psicofonías en las que se oye en el silencio de la noche el sonido de un coro lejano.

Esto, junto con los movimientos de objetos y diversas apariciones de religiosas y pequeños son los casos más sonados de este centro, sobre todo en el distribuidor que rodea al patio interior y en la antigua capilla, hoy aula destinada a los cursos y a actos del consistorio sevillano.

Si existen unos fenómenos paranormales que identifican al Hogar Virgen de los Reyes, éstos son las apariciones de religiosas. Múltiples son los testigos que afirman cómo religiosas han llegado a responder a sus preguntas o, incluso que las han conducido por el centro para mostrárselo. Así, un señor que iba a recoger a su pareja, limpiadora en el centro, al entrar en él, pudo comprobar cómo lo recibían dos religiosas y tras preguntarle dónde se encontraban las limpiadoras.

Una de las monjas le señaló con el dedo la habitación hacia la que este hombre se dirigió. Efectivamente, allí se encontraba su pareja. Su sorpresa llegó cuando le explicó lo sucedido y su novia le dijo que allí no había monjas desde hacía décadas.

Otro caso narrado por su propia protagonista se refiere a uno de los niños del centro que lo fue a visitar al regresar a Sevilla. Fue recibida por dos religiosas que tras presentarse ella como hija del centro, no dudaron en mostrarle las instalaciones. La amabilidad de las monjas llegó hasta invitar a la visitante para la celebración de la Milagrosa. Tras no poder asistir la joven decidió volver para disculparse, una vez pasado unos días.

Su sorpresa llegó cuando al regresar al hogar fue recibido por dos guardas jurados. Todo había cambiado. Los dos miembros de recepción le explicaron que allí no había religiosas desde hacía mucho tiempo y para que saliera de dudas le enseñaron las instalaciones, las cuales no tenían nada que ver con la visita a la que la llevaron las dos religiosas.

Por último, en otras ocasiones ha podido contemplarse a un pequeño con el torso desnudo y profundas ojeras, o a una procesión infantil. También se han sucedido porrazos inexplicables, siseos, alaridos y, lo más escalofriante, algunos testigos afirman haber oído como les llamaban por su nombre y les instaban a dejar el lugar.

Hospital de San Lázaro

Al final de la avenida Doctor Fedriani y frente al cementerio de San Fernando se encuentra el antiguo lazareto, el Hospital de San Lázaro, el cual nació como centro de acogida para enfermos de lepra.

Quizás que en su origen fuera una leprosería, un lazareto, sea la causa de que existan numerosos testimonios de trabajadores, tanto sanitarios como de mantenimiento, y pacientes, sobre los casos paranormales que han surgido a lo largo de los años.

Por citar algunos de ellos, quizás el más extraordinario sea la formación de aparecidos como almas en pena, la conocida como “Santa Compaña”. Otro caso muy común es la aparición de una monja en la zona de quirófanos; religiosa que algunos dicen que pudo originar la muerte de varias personas. En otra ocasión, un trabajador quedó encerrado en un ala desocupada donde sintió cómo tras sentir que el aire se enfriaba comenzaba a materializarse delante de él una señora vestida de negro de carácter espectral.

Cementerio de San Fernando de Sevilla

El cementerio sevillano, bajo la advocación de San Fernando, se sitúa frente al Hospital de San Lázaro, cercano al barrio de San Jerónimo, donde también se ubica, junto al Monasterio de San Jerónimo, el Cementerio de los Ingleses.

El cementerio de San Fernando, patrón de la ciudad, diseñado por Balbino Marrón en 1851, fue terminado en 1853. Su portada fue diseñada por Francisco Aurelio Álvarez en 1884.

En la rotonda central del paseo principal se ubica sobre un gólgota el crucificado en bronce, el Cristo de las Mieles, de Antonio Susillo, artista que terminó suicidándose y cuyos restos reposan bajo el crucificado.

Muchos son los artistas que han dejado su impronta en las diferentes lápidas, tumbas y panteones que jalonan las calles del camposanto. Entre ellos y a modo de ejemplo, podemos citar el monumento en bronce a Joselito el Gallo, creado por Mariano Benlliure en 1921.

También son varias las capillas existentes, entre las que destaca la mayor de ellas, de estilo renacentista, creada por Aníbal González; la capilla de Emilia Scholtz, viuda de Cayetano Luca de Tena y Álvarez Ossorio. En el cementerio sevillano descansan muchos españoles ilustres, algunos de los cuales poseen monumentos que recuerdan su vida y obra.

Así, en el cementerio descansan los restos del Presidente de las Cortes, del Gobierno y de la II República Diego Martínez Barrios; artistas como el cantante Antonio Machín, la cantante de coplas Juanita Reina o los cantaores flamencos Manuela Vargas o Arturo, Pastora y Tomás Pavón; el humorista Paco Gandía; escritores como la poetisa Gertrudis Gómez de Avellaneda; y un buen número de toreros entre los que podríamos citar a Ignacio Sánchez Mejías, Fransico Rivera “Paquirri”, Joselito “el Gallo”, Juan Belmonte o Pepe Luis Vázquez.

En otras ocasiones, las circunstancias han formado la existencia de varias fosas comunes, en unas de las cuales podría estar enterrado Blas Infante, existiendo sobre el lugar un pedestal y monolito en mármol blanco. Insignes edificios funerarios son los que recogen los restos de las Hermanas de la Cruz o los de los Padres Escolapios.

Cementerio de San Jorge o de los Ingleses

Por su parte, el Cementerio de San Jorge, donde reposan más de 250 personas de nacionalidad inglesa, de ahí su nombre (de los ingleses), situado en el barrio de San Jerónimo, también se ha tenido constancia de sucesos paranormales en su interior.

El origen del cementerio fue la idea de John B. Williams, vicecónsul del Reino Unido en Sevilla, de poseer un terreno donde poder sepultar a los marineros británicos que morían de tuberculosis en Andalucía. En él descansan, entre otros, personalidades como Bernard Whishaw, que creó en la calle Ángeles un Museo Arqueológico, o John Scroop, héroe británico de la guerra de la Independencia.

El poco cuidado que soporta y su escaso muro han permitido la profanación del camposanto encontrándose cruces invertidas y lápidas pintadas; en ocasiones con la estrella de cinco puntas propia de oscuros rituales, que los vecinos atestiguan se realizan algunas noches en el cementerio.

Personas que comentan haber realizado sesiones de ouija en el cementerio atestiguan que en cierta ocasión contactaron con un ente que hablaba en inglés y pudieron comprobar cómo al decirles su nombre y donde estaba enterrado, era todo cierto.

En otra ocasión jóvenes que habían realizado una sesión de ouija comentaron que unas tijeras pasaron volando cerca del cuello de uno de ellos; se engrosa así la leyenda urbana del lugar.

También aparecieron varios esqueletos diminutos emparedados en los muros. Quién sabe si fruto de algún parto no deseado cuyos padres pagaron al encargado del cementerio para que hiciera la vista gorda.

En numerosas ocasiones se han grabado psicofonías en las que aparecen voces infantiles y llantos de bebés. Incluso, se ha llegado a atestiguar que tras una intensa neblina se ha materializado una sombra que aparenta ser un monje, el cual insta a los visitantes nocturnos no deseados a marcharse de allí. Otro hecho bastante misterioso es el traslado nocturno de lápidas de más de 100 kilos a más de 50 metros de su posición inicial.


Zona Triana–El Museo-Campana

Callejón de la Inquisición

El Castillo de San Jorge fue sede de la Inquisición en Sevilla y en él fueron torturados y juzgados multitud de ciudadanos, muchos de los cuales llegaron a ser ajusticiados.

Sus cárceles, con origen en una fortaleza musulmana, fueron testigo fehaciente de la crueldad de las diferentes situaciones. Tanto es así, que a día de hoy, más de dos siglos después de que dejara de ser sede del Santo Tribunal de la Inquisición, aún quedan resquicios de tal sufrimiento en la forma de extraños hechos que se suceden en el edificio que se mantiene en el mismo lugar donde se ubicó el Castillo de la Inquisición sevillana.

Hablamos tanto del Mercado de Triana, como del Callejón de la Inquisición.

El caso del Mercado de Triana, es conocido de los trabajadores y vendedores que en ocasiones, antes de abrir al público, se oyen ciertos ruidos semejantes a risas de niños.

Otras veces, se ha tenido constancia de que algunas personas han creído observar como una niña, bien vestida, se paseaba por los pasillos del mercado, a veces con forma luminiscente, jugando entre los puestos y desapareciendo de pronto.

Por su parte, el Callejón de la Inquisición, antaño incluido en el Castillo de san Jorge, era el lugar por los que aquéllos que habían de ser juzgados en los definitivos Autos de Fe salían de la fortaleza para dirigirse por el puente de barcas que cruzaba el río para su juicio en el centro de la ciudad.

Un caso del que se tiene constancia es el de un músico de la Banda de la Esperanza de Triana que después de uno de los múltiples ensayos en el Paseo de Nuestra Señora de la O, junto al río, se dirigía hacia la calle Castilla por el Callejón de la Inquisición.

Allí, pudo comprobar cómo la sombra de una figura con apariencia de monje se le acercaba hasta atravesarlo, llegando a perder el joven el conocimiento. Cuando lo recuperó pudo comprobar que allí continuaba la sombra.

Ya en casa pudo comprobar cómo la figura que había visto se correspondía con uno de los monjes que aparecen en el cuadro La muerte de Torrigiano, el cual murió tras ser torturado por la Inquisición.

Palacio de Monsalves

Situado en el casco antiguo de Sevilla, cercano al Museo de Bellas Artes, se encuentra este insigne palacio sevillano cuyo nacimiento estuvo en el heredamiento otorgado por Fernando III en 1248 tras la conquista de Sevilla en 1248 al catalán Guillermo de Monsalves.

Ya en el siglo XIX fue heredado por María Luisa de Castilla, casada con el brigadier Tulio O’Neill y O’Keeffee. Su heredero su Juan Antonio O’Neill y de Castilla, marqués de la Granja y conde de Benagiar. Tras ser vendido a Sánchez-Dalp y Calonge, marqués de Aracena, ya en en el siglo XX, fue reformado por Aníbal González.

Este inmenso palacio, con fachada principal y escudo de armas a la calle Monsalves y fachada trasera a calle Alfonso XII, ha llegado a ser una de las sedes de filmación de la serie Allí abajo, de la cadena Antena 3, siendo en la actualidad sede institucional de la Junta de Andalucía.

Tan profunda como su historia son los numerosos comentarios que a lo largo de los tiempos se han oído sobre el posible encantamiento del edificio palaciego.

Los casos más recientes son comentados por los propios actores de la serie televisiva grabada en el edificio. No dudaban en comentar cómo sentían como si alguien los acompañaba y observaba. Así, María León comentaba cómo estando en uno de los antiguos servicios del palacio la ducha se abrió sola, volviéndose a abrir y cerrar en otras dos ocasiones; la última de ellas con otro compañero presente que había sido avisado por ella.

También el actor Mariano Peña comentaba cómo las luces de la sala de maquillaje se encendían y apagaban de forma inexplicable para los técnicos de iluminación. Comentaban los actores que incluso habían llegado a bautizar al posible ente que originaba tales sucesos, una niña a la que llamaban Rocío.

En otras ocasiones, los guardas jurados nocturnos han comentado cómo se oyen y se sienten pisadas y ruidos extraños en la zona superior, como si alguien llorase o gimiera.


Grandes almacenes de Plaza del Duque

Ubicado en la plaza del Duque existe un inmenso edificio comercial que comparte su estructura con un gran hotel. Ambos fueron construidos en el solar que a lo largo de los tiempos alojaron diversos palacios.

Primero la zona este de la Plaza del Duque fue ocupada por el palacio residencial de los duques de Medina Sidonia, una de las familias más influyentes de Sevilla desde tiempos inmemoriales.

Este palacio fue destruido por los soldados franceses entre 1810 y 1812. En la zona sur del solar ocupado por esta insigne construcción se construyó a mediados del siglo XIX el palacio del marqués de Palomares.

Una construcción con elevada torre de cuatro plantas y doble patio. Ya en el siglo XX, entre 1908 y 1916 fue construido en la extensión sur del solar el palacio del conde de las Torres de Sánchez-Dalp, obra de Simon Barris y Bes, junto al palacio de los Cavalieri.

Con el tiempo, el conjunto arquitectónico fue derruido casi en su totalidad, quedando como único vestigio la portada que da acceso a los grandes almacenes que actualmente ocupan el solar. Caían así, y no fueron las únicas, grandes muestras arquitectónicas del regionalismo y del modernismo sevillanos.

El motivo que nos lleva a incluir a los herederos de estas construcciones palaciegas, hoy unos grandes almacenes, no es otro que los extraños sucesos que se suceden tanto en la tercera planta como en el sótano.

Algunos testigos comentan que los compañeros le decían al contarles el caso ante su incredulidad: ‘ya me contarás mañana’.

En la tercera planta no se trata de una clara visualización de un ente paranormal. En realidad, se trata, según diversos trabajadores de los grandes almacenes, de un cúmulo de sucesos que suceden en el almacén de la tercer planta, tales como movimientos de objetos, cambios de lugar de productos, extraños ruidos, caídas de objeto sin motivo alguno y, lo más escalofriante, la sensación de que los trabajadores son observados; incluso llegan a notar que un ser gélido llega a tocarles la piel dejando en ella impregnado la muestra de su existencia.

Igualmente, el sótano también muestra diversidad de fenómenos, en este caso, originados por el espectro de una persona impedida. ¿Hablamos de una clara presencia, o estamos ante casos de olvido, mala colocación o sugestión, ante la posibilidad de la presencia? Sea como fuere, los hechos continúan sucediéndose.


Teatro Quintero

El otrora Cine Pathé también ha sido escenario de diversas manifestaciones que han llegado a condicionar la necesidad realizar una investigación por un equipo multidisciplinar. La historia reciente de este peculiar espacio pasa por ser plató de televisión, Teatro Quintero y, en la actualidad, Teatro del Flamenco.

Independientemente de los variados usos que la entidad en el presente, en su origen fue el solar que albergó la Casa Cuna de la ciudad, donde muchos pequeños fueron abandonados y quizás tal cometido sea donde nacen los sucesos que aquéllos que han trabajado en el teatro no dudan en afirmar que allí se producen.

A pesar del silencio que se ha mantenido sobre los diversos sucesos que se tiene constancia ocurren en el interior del teatro, llegó el momento en el que uno de sus inquilinos, poco antes de dejar el edificio permitió que se investigaran los posibles sucesos paranormales que allí parecían darse. Se vetó, tan sólo que se entrara en la sala de montajes.

Así pues, el equipo de especialistas decidió instalar sus equipos para la investigación en el escenario del teatro. Allí ya pudieron comprobar cómo bajo la tarima del escenario parecían oírse voces y pasos acelerados, como si allí abajo estuvieran corriendo.

Aún así, y a pesar de haber grabado diversas psicofonías, pudieron comprobar que allí no había nadie. Las mencionadas grabaciones permitían oír claramente las voces “venid” y “ven” con voz de pequeños.

Otro punto que destacan los investigadores fue el hecho de sombras que se proyectaban en las pasarelas existentes sobre el escenario. Tras subir allí comprobaron que tampoco en aquél lugar se encontraba nadie del equipo. Sin embargo, desde allí se oyó ruido en la sala de montaje; aquélla a la que tenían prohibido entrar.

Los investigadores no dudaron en acercarse para ver si algún componente del grupo, por error, había entrado allí. Su sorpresa fue no encontrarse allí a nadie, si bien un miembro del equipo sintió que alguien le llamaba; al volver pudo comprobar cómo una cortina se movía cual si fuera movida por unas manos invisibles. El sobresalto fue mayúsculo.


Teatro Álvarez Quintero

En la céntrica calle Laraña, frente a la Facultad de Bellas Artes, se encuentra el antiguo teatro Álvarez Quintero. Fue inaugurado en 1953 con la comedia Ventolera. Hoy, tras un periodo de más de diez años cerrado, es la sede para actos culturales de una entidad bancaria desde su reapertura a finales de los años 90.

El hecho que nos lleva a hablar de este teatro desde el punto de vista paranormal es la presencia que ha manifestado en numerosas ocasiones y que ha llegado a ser vista por los guardias de seguridad y grabada por las cámaras de seguridad. Los vigilantes de seguridad sintieron, en cierta ocasión, que oían pisadas y ruidos en el piso superior.

Tras acercarse a los monitores de las cámaras de vigilancia pudieron comprobar que las puertas se abrían y se cerraban solas y una señora con un camisón blanco se deslizaba vagando por diferentes salas del lugar.


Zona Encarnación- San Pedro-Puerta Osario

Facultad de Bellas Artes

La antigua casa profesa de la orden Jesuita en Sevilla, situada en la actual calle Laraña, en pleno centro sevillano, se convirtió, a iniciativa de Pablo de Olavide, en la sede de la Universidad Hispalense en 1771.

En la actualidad el insigne edificio alberga la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Hispalense.

Pero su historia no sólo está colmada de sucesos y hechos racionales como centro de conocimiento, sino que viene marcada por numerosas circunstancias inexplicables que han llegado a provocar huelgas tanto de trabajadores como de estudiantes, hasta llegar a convertirse en uno de los centros paranormales más conocidos de Sevilla, centro de numerosas investigaciones.

Según se dice, las luces que se encienden y apagan solas, los grifos y las puertas que se abren y cierran solos, los ruidos de pisadas, los cambios de temperatura, los extraños sonidos, la visión de extrañas formas, los objetos que cambian de lugar y la sensación de ser observados podrían ser obra del espíritu de Santiago, un joven modelo que llegó a convertirse en un trabajador de mantenimiento del recinto que falleció en su casa de un ataque al corazón.

Ahora bien, testigos presenciales aducen que a la mañana siguiente una extraña sensación se adueñó del edificio y todas las plantas que Santiago había plantado aparecieron arrancadas.

Sea como fuere, los guardas jurados nocturnos hubo ocasiones en que no aguantaron en el puesto apenas una semana. Tanto fue así que la Facultad decidió iniciar una investigación en la que se llegó a tomar una psicofonía en la que se oía “Iros de aquí”.

También, de otras investigaciones se ha podido llegar a la conclusión que el ente que se llega a materializar podría ser el espíritu de “Fernán Caballero”, enterrado en el Panteón de Sevillanos Ilustres de la Facultad. Este es el pseudónimo bajo el que escribía Cecilia Böhl de Faber, autora del siglo XIX. Según los trabajadores es ella quién se muestra en el claustro de la Facultad.


Restaurante Viandas

Un sonado caso mediático, con programa de Iker Jiménez incluido. Un viejo edificio reconvertido a restaurante y con testimonios de clientes y trabajadores que hablan de damas blancas y extrañas presencias. En la Calle Arguijo, hoy siguen siendo un local de hostelería al parecer ya más tranquilo en estos temas.


Convento de Santa Inés y órgano de Maese Pérez

En la calle Doña María Coronel se encuentra el convento de Santa Inés, creado por la noble sevillana Doña María Coronel en las casas que su padre poseía en esta zona.

Con el paso de los años, ya en el siglo XVIII el Convento contaba con los servicios de Maese Pérez, un excelso organista que no dudaba en ensayar con el objeto de transmitir un maravilloso deleite entre sus oyentes. Su hija acabó por comunicarle que quería tomar los hábitos en el convento, lo que enorgulleció al padre. Adoptó el nombre de sor María, en honor de la fundadora del Convento.

Con el paso de los años, sor María llegó a ser abadesa. En honor al logro conseguido por su hija, Maese Pérez se comprometió a componer tales piezas para la Misa del Gallo que se lograría alcanzar el éxtasis celestial por los fieles.

El músico no dudó en dedicar prácticamente todo el día hasta el punto de caer en el agotamiento y sufrir tremendas fiebres. Ante su enfermedad se hubo de buscar a otro organista, el cual era bizco y solía caer en la embriaguez, lo que le daba la fama de mal músico, recibiendo el nombre de “El Bisojo”.

Llegó el momento de la Misa del Gallo. La iglesia del Convento se llenó y al momento de comenzar la Eucaristía apareció Maese el Organista. En avanzado estado febril y tambaleándose alcanzó a subir donde se encontraba el órgano y ocupó su asiento.

Las notas que partieron de sus manos y aéreo instrumento dieron lugar a la más bella composición jamás oída en Sevilla, digna del momento en que nacía el Salvador. La Misa continuó y en el momento en que se Santificaba el Cuerpo de Cristo, al elevarlo al cielo, el órgano enmudeció y el golpe oído hizo que los asistentes volvieran su vista hacia las alturas para comprobar que Maese Pérez había dejado esta vida, cayendo de espaldas.

El puesto de organista quedó en manos de “El Bisojo” que se comprometió, ante el recuerdo de Maese Pérez, a tocar en la Misa del Gallo del año siguiente las piezas que el anciano organista había compuesto sin haber terminado su interpretación. El día llegó de nuevo y la Iglesia del Convento de Santa Inés de nuevo se llenó por completo. El nuevo organista pasó a interpretar las piezas, pero el órgano no sonaba.

Era algo inexplicable. Los ensayos habían resultado satisfactorios. Aún así ahora no sonaba. Presionaba las teclas, pero el instrumento no emitía ningún sonido.

El culmen llegó en el momento en que sonó la campanilla para consagrar el Cuerpo de Cristo. Todos los fieles, incluido “El Bisojo” se arrodilló mostrando respeto y humildad ante la Sagrada Forma. En ese momento el órgano comenzó a sonar sólo justo en el mismo acorde, en las mismas notas, donde Maese Pérez había dejado las piezas antes de fallecer el año anterior.

Las piezas se fueron sucediendo hasta completar la última nota y finalizar con un tenue suspiro. En ese instante, el público de la Iglesia, que no apartaba la vista del órgano, pudo comprobar cómo una extraña sombra, aparentemente de un anciano, se levantaba y desaparecía esfumándose tras cumplir la promesa que le había hecho a su hija.


Fantasmas de Escuelas Pías

La historia de esta calle sevillana nace en el colegio religioso San José de Calasanz, que le da el nombre al viario de Escuelas Pías. El colegio albergaba también un antiguo recinto monacal en el que uno de sus sacerdotes, un hombre apacible y cercano al pueblo que no dudaba en ayudar a aquel fiel que lo necesitara.

Así pues, sucedió en los movimientos previos a la guerra civil que una joven católica, perseguida por las tropas republicanas, buscó protección ante este sacerdote que no dudó en dársela llegado el momento. Tal actuación costó la vida no sólo de la joven de veinte años, sino también del sacerdote.

Quizás sea este el origen de las múltiples y continuas manifestaciones paranormales que se suceden en el actual edificio que alberga el parking de escuelas y que no descansa de atemorizar a los empleados de éste.

Se suceden continuamente los casos y testimonios de la sensación de presencias, de luces que relampaguean, aún existiendo una nueva instalación ante las continuas quejas de los empleados por el centelleo de las existentes, de objetos que se mueven inexplicablemente, de siseos y llamamientos por el nombre de los empleados.

En ocasiones se tienen testimonios de apariciones cara a cara con la figura de un hombre fino, demacrado que desaparece sin más. Otras, han sentido como las cámaras sienten interferencias de movimiento, y al personarse en las diferentes plantas, allí no hay nadie. También se han dado cambios bruscos de temperatura.

Sucesos inexplicables con los ascensores En definitiva, todo un sin fin de casos que no acaban de sucederse y que los empleados hacen ver a los recién incorporados que es algo normal que conlleva ser trabajador en ese parking.


Misterios en Puerta Osario

Junto a los restos de la antigua muralla sevillana, cercana a la antigua Puerta del Osario se encuentran una serie de viviendas anexas a los restos mencionados, que reciben el nombre de muro de los navarros.

A lo largo de los años numerosos y extraños sucesos se han ido sucediendo en la zona hechos insólitos que quizás tengan su origen el cementerio que existía a las afueras de esta puerta, donde fueron sepultados aquéllos que fallecieron durante distintas epidemias, muchos de los cuales han debido de ser desalojados ante las posteriores edificaciones.

En una de estas viviendas allá por la década de los cincuenta del siglo XX se daban en su buhardilla una serie de actos oscuros conformados por cánticos y extraños rituales, los cuales originaban un gran temor en la familia que ocupaba la vivienda.

Esta casa es claramente identificable por tener en el enrejado de entrada forjada la fecha en que la reja fue creada, 1870. En realidad era una misma familia con dos niños que aceptó acoger en su casa a una tía con cierta inclinación hacia los ritos oscuros.

La tía Gracia, pues así se llamaba, acabó por profundizar en estos conocimientos oscuros tras perder a un hijo, quedando la familia sumida en un profundo temor que dio lugar a que la señora no bajara apenas de su buhardilla, colmandolos de maldiciones en un constante clima de tensión.

La tía Gracia falleció en 1975 y desde entonces la buhardilla fue desalojada de todos sus enseres y quedó como abandonada, sin apenas darle uso. En aquel momento comenzaron los extraños sucesos. La buhardilla tan sólo era utilizada por la hija de la familia para estudiar, sintiéndose vigilada, con variaciones en la iluminación que ofrecía la luz de la sala, aunque el interruptor se pudo comprobar que funcionaba bien, y con periodos de extremo frío que la llevaban a abandonar la sala.

Tras fallecer la madre de los jóvenes, redistribuyeron la vivienda y fue entonces cuando cierto que la joven pensaba en su madre y en su tía pudo comprobar cómo la luz de la escalera de la buhardilla se encendió de forma súbita, respondiendo en intensidad a su pensamiento.

Cercano a ese día los dos hermanos oyeron un ruido en la sala contigua a la que se encontraban. Tras acudir a la habitación pudieron comprobar cómo allí se encontraba una figura que reconocieron ser su padre, fallecido hacía años. Consideraron que quizás venía en su ayuda, ante los hechos que sucedían en la buhardilla.

A raíz de ese día los hechos sucedieron con asiduidad. En la planta de arriba, a pesar de estar vacía, se oían pasos, evitando los dos hermanos en todo lo posible el acceso a ella. Las circunstancias se recrudecieron en el momento en que ambos hermanos decidieron restaurar la casa por completo con una distribución y rehabilitación.

Ellos entienden que podría estar produciéndose una contienda entre fuerzas malignas que podrían estar representadas por su tía y por fuerzas que miran por ellos, su padre, que les protege de los anteriores.


Zona Ayuntamiento-El Salvador-La Alfalfa

Ayuntamiento de Sevilla y Capilla de San Onofre

El antiguo Convento de San Francisco, creado como heredamiento otorgado por el rey Fernando III a la orden por su labor en la conquista de Sevilla en 1248, ha tenido siempre una amplia relación con la familia real.

Monarcas como Sancho IV se han alojado en él, mientras que otros como Pedro I lo beneficiaron con múltiples donaciones. El edificio fue ocupado como cuartel por las tropas de Napoleón.

Tras la desamortización de 1835 el convento fue derruido en su mayor parte. Ahora bien, durante mucho tiempo después se han encontrado tumbas de los hermanos que descansaron su cuerpo en los terrenos conventuales. El edificio actual, cuya fachada es obra de Diego de Riaño, mantiene ciertas zonas donde se pueden observar antiguos muros de la construcción inicial.

En referencia a la actividad paranormal que se manifiesta en el consistorio hispalense, en este caso se trata de la figura de un monje, visto en numerosas ocasiones en la escalera, como lo pudo observar un policía local en plena madrugada. Según cuenta, poco después oyó ruidos y porrazos en uno de los arcones del pasillo. Tras abrirlo para ver si era algún roedor o animal pudo comprobar que allí no había nada.

Los ruidos se sucedieron y fueron grabados, mostrando un cierto compás y ritmo. Tras escuchar la grabación pudieron comprobar que los ruidos se asemejaban a “oraciones”. El policía decidió salirse al exterior del edificio.

En otras ocasiones son múltiples los porrazos que se oyen en diferentes estancias del edificio, pero cuando los vigilantes se acercan a las salas allí no sucede nada. Es más, en determinados momentos, tras volver al arco de seguridad, los ruidos han vuelto a producirse, volviendo a terminar cuando los vigilantes acuden a la zona donde se producían.

Pero el factor común de todos estos sucesos se produce cuando tarde o temprano al volver los vigilantes a su puesto en la entrada llegan a observar una sombra en la escalera que se asemeja a la figura de un monje con la capucha puesta y hábito hasta los pies.

También existe otra visión, en este caso atestiguada por dos vigilantes de seguridad que tras acudir a fuertes ruidos y comprobar que no había nadie, tras volver vieron como una señora con traje de época y gris se encontraba delante de ellos.

En la investigación realizada se han tomado fotografías y grabaciones en múltiples estancias, para intentar comprobar si los fuertes ruidos podrían deberse a la madera de los artesonados de este antiguo edificio.

Los investigadores pudieron comprobar que la intensidad y la fuerza de esos fenómenos eran superiores a las posibles crujías de la madera antigua. Además, las grabaciones muestran psicofonías en las que se repiten comentarios tales como “No somos de aquí”, “iros” o “marchaos”. Quizás tales hechos tengan relación con la celebración de los Autos de Fe que se celebraban en la Plaza de San Francisco, junto al Ayuntamiento.

En la Plaza Nueva se encuentra la Capilla de San Onofrre, la cual formó parte del Convento de San Francisco. En ella se adora con carácter perpetuo al Santísimo, en continua exposición a los fieles. Y no sólo esto, sino que la capilla alberga una de las leyendas que quizás nos presenta a uno de los fantasmas más antiguos de Sevilla.

Al inicio del siglo XVII un caballero hispalense cuyo nombre era Juan de Torres decidió retirarse al convento para realizar meditación. En sus ratos libres de meditación se acercaba a la capilla para rezar y allí, cada noche vio pasar a partir del 2 de noviembre a un monje que caminaba desde el altar a la sacristía, preparaba los atributos para oficiar la misa y tras mirar a los bancos y suspirar volvió a irse. El caballero no lo conocía por lo que comentó al prior estos sucesos, instándole éste a ofrecerse al misterioso fraile para ayudarle a oficiar la misa. Así lo hizo. El fraile le respondió “Laetificat juventutem mea” seguido de “Laetificat mortem mea”.

El caballero comprendió que era un fantasma. Tras terminar la misa el fraile agradeció al improvisado e impresionado ayudante su colaboración, comentándole que tras no oficiar una misa de difuntos por negligencia y morir sin cumplir con ello fue condenado al purgatorio hasta cumplir con lo requerido y así llevaba más de un siglo. Tras su agradecimiento desapareció para no volver a materializarse


Antigua Cárcel Real. Sede de La Caixa

Cercana a la Plaza de San Francisco de Sevilla se encuentra la sede central de La Caixa en Sevilla. Se trata de un histórico edificio que tiene su origen en el repartimiento sevillano. Muchas fueron las reformas a las que fue sometido hasta llegar a convertirse en la Antigua Cárcel Real de la capital hispalense. El edificio actual parte de la ayuda otorgada por Doña Guiomar Manuel en 1418.

Nuevas reformas se realizaron ya pasado la primera mitad del siglo XVI, trabajando en ella artistas como Hernán Ruiz II y Benabuto Tortello gracias al Asistente de la ciudad, Francisco Hurtado de Mendoza; reformas que se sucedieron en los siglos XVII y XVIII.

La cárcel, como tal, alojó a presos insignes como Mateo Alemán, Alonso Cano, Martínez Montañés o Miguel de Cervantes; y llegó a ser nombrado en obras como El rufián dichoso, escrita por Cervantes.

La corrupción era el modus vivendi en el edificio. El número de presos excedía sobremanera la capacidad de la cárcel sevillana. Se había de pagar una buena suma para acceder a una buena celda. Los presos podían recibir comida del exterior; viandas que los guardias de la prisión no dudaban en confiscar para su propio beneficio. El ambiente en la prisión era de total insalubridad y continua crispación. El edificio existente en el solar fue dedicado a tal fin hasta el siglo XIX, cuando la Cárcel cambió de sede. Con el tiempo la cárcel fue derribada y el edificio que la sustituyó ha pasado por ser hotel, sede del Círculo de Labradores y sede bancaria.

Pero la amplia historia de la institución no finaliza con el derribo del edificio. En la actualidad vuelven a nosotros historias sobre la sede bancaria. Se trata de presencias y sucesos extraños tales como sillas que ruedan solas, puertas que se abren de forma incomprensible, folios que salen volando, objetos variados que se mueven y extraños ruidos y escalofríos.

En diversas ocasiones, testigos presenciales no dudan en dejar constancia de los sucesos acaecidos. Como aquella ocasión en la que encontrándose en el edificio, ya de noche, tres trabajadores y el guardia de seguridad, pudieron comprobar cómo una puerta se abría sin encontrarse nadie tras ella; y tras ser cerrada volvía a abrirse, siendo acompañado el suceso por una silla con ruedas que rodó lentamente de forma inexplicable. Tras correr hacia el exterior el guarda jurado les preguntó qué sucedía. Esa noche no volvió a sentirse ningún nuevo fenómeno.

Otro caso, entre los numerosos ejemplos que se han sucedido a lo largo de los años, es narrado por su protagonista. Éste, al quedarse una noche para finalizar un informe, comenzó a sentir cómo comenzaba a funcionar una antigua máquina de escribir que se encontraba en la estancia. Tras mirar para el lugar donde se encontraba el artefacto pudo comprobar cómo se encontraba tranquila y quieta en el lugar donde reposaba.

Tampoco pasó mucho tiempo hasta que volviera a oírse el golpeteo de las teclas, aunque en esta ocasión pudo comprobar cómo las teclas se movían cual si fueran pulsadas por algún ser no visible.

Los casos son muy numerosos. En otra ocasión, un empleado comentaba que un TPV programado desapareció de su mesa y tras buscarlo de forma concienzuda y agacharse a coger papel; el tiempo de un pestañeo, al volver a erguirse allí se encontraba el TPV. También destacar el caso del teléfono que sonaba acompasando la ruta de vigilancia nocturna o la del teléfono del Subdirector General que al descolgar sonaba una extraña voz o el de los ascensores que funcionan solos, los materiales que caen sin explicación alguna, pisadas, alarmas que saltan inexplicablemente,…; en definitiva, un sin fin de casos en este antiguo edificio.

Quizás el origen de tales sucesos pueda nacer en el sufrimiento de muchos de los presos que pasaron por la institución carcelaria, que junto con la cercana Real Audiencia, ya en la Plaza de San Francisco, y separadas por la calle Entrecárceles, pudieron sufrir la tortura no sólo de los guardianes de la prisión, sino aquéllas vejaciones y torturas originadas por las investigaciones de la Inquisición. Quizás alguno de aquéllos que sucumbieron en época de indignidades, abusos, epidemias, hambrunas y abusos de poder pueda dejar su eco en el transcurso de los siglos.


Antiguos almacenes Vilima

Situado en la confluencia de las céntricas calles Puente y Pellón y Lineros, entre las plazas de la Encarnación, del Pan y del Salvador, se encuentra un edificio donde en su momento estuvieron localizados los almacenes Vilima. En la actualidad los almacenes ya no se encuentran operativos y tras muchos años en los que el edificio se ha mantenido cerrado, ahora vuelve a abrir sus puertas otro negocio completamente distinto.

Diversos y extraños sucesos fueron narrados por los empleados de aquéllos grandes almacenes, cuando llegaron a comentar que en su tercera planta, dedicada a zapatería y juguetería, en ocasiones, diversos coches de juguete se habían activado inexplicablemente.

Quizás el caso más extraño sucediese durante el rodaje de algunas secuencias de la película de Alex de la Iglesia, Crimen Ferpecto. Durante la fase de postproducción se pudo comprobar como parte del metraje, al positivarlo, no se hallaba y en su lugar se habían grabado extraños sonidos de los que no se podía identificar su procedencia.


Casa antigua en el barrio de San Isidoro

En este caso se trata de una antigua vivienda, una antigua casa señorial de la antigua collación de San Isidoro, junto a la plaza de la Alfalfa hispalense.

Gracias a la fortuna, a la suerte de un premio, un padre de familia consiguió comprar esta casa y mudarse a ella con su mujer y su hijo. A partir de este momento comenzó a ocurrir algo que, aunque, en cierto modo, es normal, no lo fue el motivo que lo originó. Los dos pequeños, pasaban con asiduidad, que pasó a ser un diario, a la camas de sus progenitores. No era normal en ellos.

Lo extraordinario fue cuando sus padres les preguntaron el motivo. Los pequeños les contestaron que cada noche una señora entraba en su habitación y miraba por la ventana. Tras irse los pequeños corrían hacia la cama de sus padres.

El padre no dudó en ponerse en contacto con personas de reconocido prestigio en la materia. Éstos procuraron estudiar el caso. El padre les mostró una grabación en la que parecía oírse las palabras ‘salgan de aquí’.

Poco días después, según el padre, no dudó en hacer guardia en la sala contigua a los pequeños, cuando al sentir algo extraño, se dirigió a la habitación de ellos y allí observó a una señora vestida de blanco que tras sentir la entrada del progenitor le solicitó silencio acercando un dedo a sus labios y desapareció. El padre no dudó en sacar a su familia de la casa. En la actualidad, la casa tiene otros ocupantes, si bien, sigue ofreciendo sucesos imposibles.


Instituto Británico

Este instituto comparte edificio con el consulado de Australia en la calle Federico Rubio, cercana a iglesia de San Nicolás de Bari.

El magno edificio vuelve a guardar secretos de ultratumba que sientan la base de las diferentes apariciones fantasmales que en él se han dado desde que en 1972 se descubrieran, tras una pared y durante una rehabilitación, los restos de una señora junto con un candelabro. Pero veamos las diferentes manifestaciones que en este centro aparecen.

En esta ocasión muchos son los testigos, tanto profesores como alumnos y otros trabajadores, que manifiestan haber observado como una dama ataviada con vestidos de otra época se pasea por el pasillo superior sosteniendo un candelabro encendido que le da una mayor impronta fantasmal y comienza a bajar la escalera al llegar al final de corredor, para desaparecer al llegar abajo por la antigua puerta de la capilla, ahora tapiada.

Quizás, el alma que vaga por los corredores del edificio sea la señora Fernández Murube, quien se suicidó en el primer tercio del siglo XX. Sea así o no, los investigadores han logrado grabar sonidos y ruidos que llaman a creer en posibles voces de seres del más allá. No en vano, existen testimonios que afirman haber sido seguidos por una sombra que se ha materializado en la figura de una señora, sintiendo, además, como tocaba el hombro del testigo y su respiración tras él.


Zona Catedral-Judería-San Bernardo

Edificio del Servicio Andaluz de Salud

En una de las avenidas más insignes de Sevilla, la avenida de la Constitución, frente a la Santa Iglesia Catedral, se encuentra el edificio que acoge a los Servicios Centrales del Servicio Andaluz de Salud.

Con una entrada formada por elevados arcos se accede a un recibidor desde el que parten las diferentes estancias, la escalera y los ascensores que llevan a las plantas y a las distintas dependencias administrativas desde las que, como una vista al pasado medieval sevillano, se pueden observar los lienzos de murallas almohades que jalonan la zona, los cuales separaban la ciudad del Arenal y culminan en la famosa Plaza del Cabildo.

Pero, como en otras muchas estancias sevillanas, el inicio de las obras de acondicionamiento fue también el origen testimonial de diversos acontecimientos que en cierto modo resultan inexplicables.

En este edificio, tales sucesos llegan a tener tal magnitud, que incluso se dice que algunas estancias no son utilizadas ante las constantes manifestaciones que en ellas se suceden, como la extraña corriente de aire frío que parecía provenir del interior del edificio, cuando los operarios comprobaron que la corriente se mantenía aún permaneciendo todo cerrado.

En otras ocasiones, también durante la reforma, algunas herramientas no funcionaban como debieran, desaparecían y volvían a aparecer objetos o cambiaban de lugar de forma inexplicable,… A pesar de todo, la reforma concluyó y el mobiliario fue llevado a sus respectivas oficinas y, de nuevo, los sucesos paranormales comenzaron.

Ahora por medio de cajones que aparecían abiertos, sillas que rodaban solas, ordenadores que se desconectaban sin cortarse la luz,… Pero no todo quedaba ahí. Los aseos también eran sede de numerosos sucesos; las puertas se bloqueaban y las luces emitían intermitencias alternándose en su encendido y apagado. La oficina quedó definitivamente cerrada tras aquella tarde en la que una trabajadora vio deambular tranquilamente a una persona de color de extraño parecer.


Catedral de Sevilla

La Catedral hispalense es el tercer templo mayor de todo el mundo, siendo la mayor catedral gótica entre todas las existentes. Su espacioso interior alberga múltiples capillas dotadas en la mayor parte de los casos por insignes familias sevillanos.

Su muros, pilares, columnas y relieves alojan múltiples misterios heredados de épocas pasadas y de la mente privilegiada de aquéllos que trabajaron y con ello colaboraron a darle la belleza que muestra a sus visitantes. Pero tan majestuosa catedral no iba a estar libre de extraños sucesos extraordinarios, revelaciones y presencias, que han hecho de ella candidata para ser incluida entre los edificios sevillanos afectos por sucesos paranormales.

En esta ocasión los testigos son el personal de limpieza. Cuentan cómo, a veces, con las puertas cerradas, cuando llegó su turno de trabajo, comienzan a oírse como si fueran pisadas que se acercan. El suceso se acompaña de una densa neblina formada junto a la zona donde están los sepulcros y comienza a materializarse la figura de un sacerdote, de alta jerarquía. Se comenta que quizás pudiera ser el Cardenal Cienfuegos, que viajó de Sevilla a Italia para huir de la peste, falleciendo en aquél país.


Fantasmas de Casa Fabiola

Al llegar al final de la calle Mateos Gago, en su zona más elevada, nos encontraba con esta antigua mansión del siglo XIV, que fue propiedad, entre otros de Samuel Leví, tesorero real judío. La casa cambió de propietarios y en ella llegó a nacer el cardenal Nicolás Wiseman.

La imponente casa de tres plantas ha pasado por ser vivienda privada, hospedería del Convento de Madre de Dios, sede de la Fundación José Manuel Lara o sede de oficinas de Intervención, Tesorería y Gestión Presupuestaria del Ayuntamiento de Sevilla. En la actualidad, acoge la colección de arte de Mariano Bellver.

Pero hasta aquí se ha presentado su historia más racional. Veamos ahora otro motivo por el que la llamada casa Fabiola también llega hasta nuestros oídos, los hechos que muchos de los que han trabajado allí han dejado constancia.

Muchos son los testimonios de trabajadores que han desempeñado su labor en esta gran casa de tres plantas sobre diversos sucesos que aparentemente no tienen explicación. Existen policías locales que no dudaban en afirmar la extrañeza de los ruidos y sensación de presencias que estaba presente en el edificio. Muchos eran los que afirmaban ser testigos de la visión de un ser fantasmal, de una sombra, en la que se vislumbraba la figura de un monje deambulando por las salas, pero cuando acudían podían comprobar que allí no había nadie.

En otras ocasiones, empleados del edificio afirmaban poder percibir olores extraños sin poder justificar su procedencia. Los sucesos han acaecido en cada una de sus plantas. En ocasiones se han visto sombras en plantas superiores, pero al acudir los vigilantes o la persona en cuestión podían comprobar como allí no se encontraba nadie.

Los sucesos se repiten con pisadas, ruidos, pasos, luces que relampaguean o que se encienden y apagan al paso del testigo, e incluso la sensación de llamados por su propio por medio de un leve susurro. Pero quizás el caso más extraño, aquél testigo que vio desaparecer una sombra en la bodega por una puerta que no existía.


Calle Verde (Barrio de San Bartolomé)

La Judería sevillana estaba constituida por los actuales barrios de Santa Cruz, Santa María María la Blanca y San Bartolomé. Es en este último, característico por sus estrechas calles, amplias plazas interiores y grandes palacios como la Casa de los Padilla, hoy un gran hotel, con sus 40 patios. La calle Verde, una de las calles de este antiguo barrio sevillano, nos dejó una nueva muestra de la Sevilla oculta y encantada.

En esta ocasión, el vigilante de seguridad de una obra no dudó en llamar a la policía en plena madrugada, un viernes sobre las cinco de la mañana. La razón, simple. Según el vigilante, acababa de ver a una aparición con túnica blanca, cabellos largos y blancos, que tras mirarle y sonreír dejó la estancia atravesando una pared. Según el vigilante, puede que la aparición estuviera relacionada con el hallazgo de dos tumbas y el esqueleto de aquéllos que reposaban en ellas.


Plaza de Alfaro

A través de ella se puede acceder hasta el barrio de Santa Cruz desde los Jardines de Murillo. En la plaza confluyen el Callejón del Agua y la calle de Lope de Rueda. En esta ocasión no se trae a colación esta plaza por el hecho de que en ella se den apariciones, sino por una singular estructura ornamental de peculiares características.

Nos referimos al Palacio de los Marqueses de Pickman, casa propiedad de los propietarios de la fábrica de lozas que fue creada en el Monasterio de la Santa María de las Cuevas, en la Isla de la Cartuja. Como buena parte de los palacios sevillanos, con al menos un torreón, el que presenta este palacio del Barrio de Santa Cruz ofrece la peculiaridad de poseer una extraña reja que aparentemente no posee ninguna soldadura ni piezas pegadas unas a otras.

Tan extraña es su estructura que ha recibido el nombre de Reja del Diablo. Ahora bien, el secreto de sus autores, Miguel Álvarez y su hijo José Ramón Álvarez Rodríguez, fue la construcción de la reja en 1928 con técnicas de machihembrado mediante punzón que permitieron crear la estructura sin piezas de hierro soldadas ni pegadas.

Un edificio de la calle Lope de Rueda también fue testigo del caso del llamado duende burlón. Los hechos han sido estudiados por grupos multidisciplinares y se componían de lámparas de techo que se columpiaban inexplicablemente, presencia de olores extraños, de podredumbre, llegándose a grabar psicofonías.


Diputación de Sevilla

Este edificio administrativo situado frente a los Jardines de Murillo en la Puerta de la Carne fue construido a finales del siglo XVIII como cuartel y cómo tal posee amplias y luminosas estancias en una planta cuadrada con patio interior. Las antiguas estancias del cuartel se corresponden con el actual edificio A que rodea al patio principal.

Con la remodelación que conllevó su adaptación como edificio administrativo fue derruido el patio de caballerizas para construir en él edificio B y los despachos y sala de plenos del edificio C y fue aquí donde se produjo el hallazgo que a continuación se detalla.

Al excavar en el patio se hallaron algunas tumbas que en principio se constató que podían ser enterramientos puntuales, aunque al elevar el número de restos, se comenzó a hablar de una posible fosa común de la guerra civil. Sin embargo, habiendo sido analizados los enterramientos y en virtud del número de cuerpos encontrados se tiene la certeza de que entre los cuatro y los seis metros de profundidad lo que existía era una zona de enterramiento romano que los cercanos vecinos de la judería habían utilizado durante la Edad Media como cementerio para que descansaran sus difuntos.

Quizás estos restos, los cuales han sido trasladados, sean los causantes de los extraños acontecimientos de los que el personal da crédito en sus testimonios.

Así pues, la profundidad en la que se encontraban los enterramientos es ahora ocupado por la segunda planta del garaje y allí es donde se producen todo tipo de fenómenos inexplicables, tales como gritos, pisadas, bolsas que aparentemente no pueden ser trasladadas por el servicio de limpieza, a pesar de estar prácticamente vacías, sombras semidifusas e incluso, la sensación, según comentan algunos de haber sido tocados en la espalda o en el hombro por alguien, aun sin existir nadie alrededor.
Pero los sucesos no sólo tienen lugar en la segunda planta del garaje.

La primera, donde se ubica el archivo, también nos deja muestra de sucesos paranormales, con luces que parpadean, la sensación de extrañas presencias y susurros o la visualización de sombras. La zona de oficinas no queda a la saga, con sucesos parecidos y máquinas, como fotocopiadoras que comienzan a funcionar solas.

Y tampoco el ascensor que lleva a Presidencia, el cual sólo se puede activar por determinadas personas y, en ocasiones, ha tenido periodos de constante actividad, aún sin tener a nadie dentro.

También se ha oído, como si fuera el llanto y gemidos de una voz joven o de un niño. Quizás esto tenga relación con el hecho de que una palmera del jardín exterior se partió y cayó sobre la garita y sobre la acera, arrebatando la vida al soldado que vigilaba y a los progenitores y a uno de los hijos de una familia que paseaba por la acera.


Edificio Viapol

Cercano al barrio de San Bernardo, en la avenida Ramón y Cajal, se sitúa este nuevo edificio de oficina en cuyo interior se encuentran, entre otros usuarios, parte de los Juzgados de Sevilla.

Y es allí donde se han tenido noticias por los propios funcionarios de sucesos que podrían catalogarse como paranormales.

Como en tantas ocasiones son los propios vigilantes de seguridad del turno de noche los que dan testimonio de ascensores que se activan sin existir nadie en las plantas y se paran siempre en el mismo piso, luces que actúan aleatoriamente apagándose y encendiéndose, objetos que se mueven, cisternas y secadores de manos que se activan solos en los servicios o puertas que aparentan ser sujetas sin poder ser abiertas.

Se suceden los testigos que aseguran que son llamados por su nombre en salas donde no se encuentra nadie.

Incluso, un empleado asegura haber sentido tras de sí un gran golpe. Al volverse pudo ver cómo un bloque de expedientes había caído. Tras colocarlos adecuadamente, volvió a caerse. En esta ocasión los colocó en dos montones, que no tardaron en ser caídos de nuevo al suelo. La impresión fue que cuando el empleado se levantaba para volverlos fue empujado contra la silla de trabajo por una fuerza invisible.


Zona periferia

Hospital Vigil de Quiñones

El más conocido como Hospital Militar, a día de hoy reabierto para atender la necesidad de nuevas camas ante la enfermedad del COVID’19, la pandemia que asola el mundo en la actualidad, también fue, en su momento, partícipe de extraños sucesos paranormales.

A pesar de los continuos ruidos que albergan estos gigantescos edificios, una determinada noche, durante su ronda nocturna, ya bien entrada la madrugada, un vigilante pudo comprobar cómo ante él se presentaba una visión en la tercera planta del hospital. Pudo comprobar a la luz de su linterna cómo una extraña sombra parda corría delante de él como si flotara en el aire. Igual que surgió, desapareció delante de él.

Sin embargo, otros compañeros del mismo turno corroboran que pudieron observar a una monja de hábito negro que parecía rezar con un rosario entre sus manos.

Este centro hospitalario fue también el escenario de grabación de la película “Solas”. Gracias a la potencia de los medios de grabación pudieron registrar ruidos y pasos extraños, donde aparentemente no se encontraba nadie, o gemidos y llantos de niños que no tenían ninguna explicación. En la actualidad, ya en 2020, los vigilantes de seguridad atestiguan que cada noche temen entrar en los pasillos ante los hechos pasados y ante la extraña luz que a veces reluce en la segunda planta.


Centro Cívico Cerro del Águila

Ubicado en uno de los edificios del Polígono Hytasa, en una de sus naves, se encuentra el Centro Cívico del Cerro del Águila. La zona estuvo influenciada negativamente por la explotación del polvorín de Santa Bárbara, muriendo en ella un trabajador. En esta ocasión, los fenómenos observados por los trabajadores se desglosan en dos grandes tipos.

Por un lado, se muestra el continuo deambular del ascensor sin que nadie lo pulse y sin cumplir ningún patrón de funcionamiento. En numerosas ocasiones han sido revisados sus circuitos y relés comprobando que no existe ninguna anomalía, debido a lo cual no se ha podido justificar su anormal funcionamiento.

El otro fenómeno que más se sucede es el hecho de ser vista una sombra oscura en diferentes estancias del edificio (pasillos, salón de actos, aulas) que parece flotar al desplazarse.
En la investigación llevada a cabo en el centro se ha podido constatar los movimientos inexplicables del ascensor y se han registrado psicofonías tales “¡Marchaos!” o “muerte”. Durante la investigación una testigo afirmó haber visto la sombra en un pasillo y entrar en una de las aulas. Sin embargo, no llegó a encontrar a nadie en la sala.


Palacio de los Deportes de San Pablo

El Palacio de los Deportes sevillano, lugar de culto para los aficionados al baloncesto en la capital hispalense, tampoco ha quedado atrás en cuanto a diversos testimonios sobre extraños sucesos de carácter paranormal en su interior.

De nuevo son los miembros del personal de seguridad los que han sufrido las diferentes experiencias, que en este caso superan a las ocurridas en otros lugares de los que se tiene conocimiento de este tipo de sucesos.

No quedan atrás los hechos en los que determinadas luces se encienden y apagan aleatoria y repetidamente, o las puertas que se abren y cierran de forma inexplicable, o el el hecho de llegar a vislumbrar sombras que deambulan por la zona de vestuarios, o sonidos que parecen siseos o llamadas por el nombre del oyente.

Pero, quizás el hecho más insólito fue el ocurrido a un vigilante de seguridad en la zona de vestuarios. Acudió, como otras veces, ante apagados y encendidos de la luz para ver lo que podía estar ocurriendo. Tras comprobar que estaba todo correcto, entró en vestuarios para apagar la luz, pero volvió a encenderse y tras volverla a apagar la puerta de vestuarios se cerró y oyó un grito desgarrador en la misma sala.

Allí no había nadie más que él, por lo que salió huyendo como buenamente pudo, corriendo hacia su lugar de vigilancia inicial.


Texto:  Francisco Jesús Calvo Falce

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