Revisado el viernes, 19 junio, 2026
🕍✨ Convento de San Leandro en Sevilla: Arte barroco y el alma dulce de la clausura
📲 Visitas privadas y rutas guiadas por los Conventos de Sevilla
Descubre la architecture oculta, la retablística barroca y las grandes devociones del Convento de San Leandro junto a nuestros historiadores del Arte especialistas en patrimonio sacro.
💡 Nuestra filosofía: Acercar el arte de los grandes maestros en perfecta comunión con las costumbres vivas que dan sentido a la clausura sevillana, desde el rezo de vísperas hasta su obrador centenario.
💡 Ideas clave sobre el Convento de San Leandro
🍬 El Obrador de San Leandro y sus famosas Yemas
La actividad repostera de la comunidad de agustinas goza de un prestigio legendario en la ciudad.
Su producto estrella, las Yemas de San Leandro, se elabora siguiendo escrupulosamente una receta tradicional que data de 1560.
Están compuestas únicamente de yema de huevo y almíbar de azúcar. Esta mezcla forma una finísima costra crujiente exterior que encierra un corazón tierno.
Fueron descritas poéticamente por el escritor sevillano Luis Cernuda como un verdadero «beso de ángel».
Las madres agustinas complementan su labor culinaria con la elaboración artesanal de magdalenas, pestiños, finos ornamentos litúrgicos para iglesias y delicadas manualidades textiles.

🙏🌹 Devociones Vivas: Santa Rita de Casia y los Niños Jesús
El cenobio es un de los grandes centros de peregrinación para los devotos de Santa Rita de Casia, universalmente aclamada como la «Patrona de los imposibles».
Aunque su gran festividad litúrgica se conmemora solemnemente el 22 de mayo, el convento revive esta devoción todos los días 22 de cada mes del año.
En estas jornadas singulares, cientos de fieles acuden a postrarse ante su retablo para cumplir promesas o solicitar favores de especial dificultad.
La devoción está estrechamente unida al célebre Milagro de las Rosas. Según las crónicas agustinas, estando Santa Rita enferma en su lecho de muerte en pleno invierno italiano, solicitó que le trajeran una rosa de su antiguo jardín.
Contra todo pronóstico, la rosa floreció entre la nieve. Por este motivo, los sevillanos mantienen la hermosa tradición de llevar rosas al convento para que sean bendecidas.
Estas flores se conservan secas en los hogares como objeto de piedad popular. En tiempos pretéritos, existía incluso la costumbre de consumir sus pétalos ante las dolencias.

Asimismo, e integrándose en la rica tradición de las clausuras femeninas andaluzas, San Leandro atesora una imponente colección de imágenes del Niño Jesús y de San Juanito de diversas escuelas, materiales y cronologías.
Entre ellas destacan por su excepcional finura artística el Niño Jesús Expósito, el tierno Niño Jesús Quitapesares y un magnífico San Juanito atribuidos directamente a la gubia de Luisa Roldán «La Roldana».
El templo conserva el clásico cepillo de limosnas para el sustento de estas queridas devociones infantiles.

🕒📅 Horarios de Apertura y Cultos
La iglesia de San Leandro abre sus puertas regularmente por las tardes, en horario de 17:00 a 20:30 horas.
Es un momento idóneo para el recogimiento espiritual, ya que coincide con el solemne rezo de vísperas de la comunidad y la exposición del Santísimo Sacramento en el altar.
Los horarios de la Santa Misa establecidos son los siguientes:
- De lunes a viernes: 07:30 horas de la mañana.
- Sábados: 08:00 horas de la mañana.
- Domingos y festivos: 09:00 horas de la mañana.
Nota: Los horarios de los cultos pueden sufrir ligeras variaciones en función de la época del año o solemnidades litúrgicas específicas. Teléfono oficial de contacto: 954 22 41 95.
⛪ Arqueología y Arte del Complejo Conventual
Análisis del Exterior
La fachada externa de la iglesia muestra un diseño sencillo de paramentos enlucidos. Se caracteriza por un alto muro con ventanas fuertemente protegidas por rejas de forja tradicional.
El acceso al templo se efectúa a través de una elegante portada de corte manierista. Sobre su dintel destaca esculpido el Corazón ardiente traspasado por una flecha, el gran emblema iconográfico de la Orden de San Agustín.
La portada se asoma a la plaza de San Leandro, conocida popularmente entre los sevillanos como «Plaza del Pato» por la icónica fuente que ocupa su centro. El espacio queda cobijado por un frondoso e histórico ficus y un artístico azulejo de Santa Rita.
Bordeando el edificio hacia la calle Zamudio se alza un monumental torreón-mirador de planta poligonal, elemento típico de la arquitectura conventual de la ciudad.
Por su parte, la fachada de la calle Imperial presents altísimos lienzos de muro blanco jalonados por ventanas cegadas. Allí se adosa una llamativa torrecilla almenada de evocación medieval, un azulejo de la Virgen de Guadalupe, un antiguo blasón nobiliario labrado en piedra bajo corona real y una primorosa veleta de forja.
La entrada principal al monasterio y al torno de dulces se localiza en la contigua plaza de San Ildefonso. El ingreso está presidido por una hornacina con la efigie de San Leandro.
Tras cruzar el umbral, se accede a un recoleto compás pavimentado cuyos muros distribuyen los accesos hacia la Puerta Reglar de la clausura, los locutorios y el célebre torno de repostería.

El Interior del Templo y el Retablo Mayor de Duque Cornejo
El interior de la iglesia sorprende por su amplitud espacial. Presenta una planta de cajón de nave única rectangular, cubierta de manera uniforme por una espléndida bóveda de cañón con lunetos reforzada por arcos fajones.

El espacio del Presbiterio queda nítidamente delimitado por un gran arco toral. Se cubre mediante una bóveda semiesférica sobre pechinas decorada, al igual que los muros de la nave, con elegantes yeserías de motivos geométricos de gusto dieciochesco.
Flanquean el arco presbiteral dos primorosos Ángeles Lampadarios. En los laterales se abren dos portadas gemelas que conducen a las dependencias de la Sacristía.

El Retablo Mayor es una obra cumbre del barroco del siglo XVIII. Fue diseñada y tallada por el insigne maestro Pedro Duque Cornejo en colaboración con el ensamblador Felipe Fernández del Castillo.
Presenta la gran singularidad de estar revestido de tonos claros marmorizados sin dorar, poblándose de una vibrante corte de ángeles y querubines de gran dinamismo.
En su primer cuerpo, entre estípites barrocos, se distribuyen esculturas exentas del siglo XVIII. En el centro se sitúa la efigie del Sagrado Corazón de Jesús, pieza capital por ser una de las iconografías pioneras dedicadas a esta devoción en Sevilla.
A los lados se encuentran las imágenes de Santa Bárbara y Santa Teresa de Jesús. El segundo cuerpo lo preside la majestuosa imagen de San Leandro revestido de pontifical.
A su alrededor se recolocaron valiosísimos relieves pertenecientes al primitivo retablo renacentista del siglo XVI. Estos narran pasajes de la vida de Cristo, como la Flagelación, el Bautismo, la Adoración de los Reyes Magos y la Oración en el Huerto.
Se completan con las efigies de San Agustín y la Asunción de la Virgen, talladas originalmente por el maestro Jerónimo Hernández. El fastuoso ático exhibe un alto relieve de la aparición de Cristo y la Virgen a San Agustín, rematado en la cumbre por la figura de Dios Padre Eterno.

Joyas del Muro de la Epístola (Derecho)
Comenzando el recorrido por el lado derecho del templo, se localiza en primer lugar una elegante capilla de corte neoclásico cerrada por una reja de hierro.
Sobre ella pende un Santo Cristo Crucificado de tamaño académico y una pintura barroca que representa a Jesús confortado por un ángel. El pequeño altar neoclásico acoge una efigie de la Virgen con el Niño.
La estancia se completa con varios lienzos oscuros de santos agustinos, una lápida conmemorativa en latín dedicada al presbítero Lucas Pinelo (insigne visitador de conventos fallecido en 1630) y un panel cerámico que recuerda los años en que la Hermandad de San Roque residió canónicamente en este templo.

A continuación se levanta el monumental Retablo de San Agustín (siglo XVII), trazado por el maestro ensamblador Felipe de Ribas. El altar destaca por albergar un conjunto escultórico de extraordinaria calidad ejecutado por el escultor barroco Alonso Martínez.
En el centro campea la efigie del santo doctor portando una maqueta de la iglesia, escoltado por las esculturas de Santo Tomás de Villanueva y San Nicolás de Tolentino.
La calle superior está presidida por el grupo de San Agustín y su madre Santa Mónica en el puerto de Ostia, flanqueado por las tallas de Santa Rita de Casia y Santa Clara de Montefalco, coronándose el ático con la Virgen con el Niño y las alegorías de la Fe y la Esperanza.

Seguidamente encontramos el bellísimo Retablo de San Juan Evangelista, una de las joyas artísticas del cenobio encargada originalmente al gran maestro de la escultura barroca andaluza Juan Martínez Montañés y a los oficiales de su taller en el siglo XVII.
El panel central muestra a San Juan en la isla de Patmos en actitud inspirada redactando el Apocalipsis, coronado por el relieve de su martirio en la tinaja de aceite hirviendo.
Le acompañan imágenes talladas de Santiago el Mayor y su madre María Salomé, figurando en el ático la Virgen del Buen Consejo junto a Santiago el Menor y María de Cleofás. El sagrario del retablo luce un relieve del Niño Jesús jugando con San Juanito.

Detalle de San Juan Evangelista en Patmos / Obra de Martínez Montañés</caption]
Inmediata a este altar, una placa cerámica conmemora que en los paramentos de esta iglesia reposan los restos mortales de Nicolás Monardes Alfaro, médico e investigador sevillano de relieve universal que introdujo la ciencia médica americana en la Europa renacentista.
Cierra este muro el retablo neoclásico de la Virgen de Consolación y Correa, cuya bellísima imagen titular fue tallada en el siglo XX por el reputado escultor Sebastián Santos Calero.
La iconografía responde a una célebre tradición agustina según la cual la Virgen entrego a Santa Mónica una correa negra como símbolo de penitencia y prenda de salvación para su hijo Agustín.
Acompañan a la Virgen pequeñas tallas de San Francisco de Paula y San Juan de Sahagún, rematándose el conjunto por un gran lienzo del siglo XVI que representa a Cristo en el Calvario con la Magdalena.
Retablo de la Virgen de Consolación y Correa / Escultura de Sebastián Santos
Joyas del Muro del Evangelio (Izquierdo)
En el flanco izquierdo de la nave, colindante con el presbiterio, se sitúa un vistoso retablo barroco del siglo XVIII estructurado mediante estípites.
Acoge en su hornacina central acristalada a la Virgen de las Virtudes con el Niño Jesús, flanqueada por las esculturas de San Antonio de Padua y San Fernando Rey, figurando un emotivo Jesús Nazareno en el ático.
Retablo de la Virgen de las Virtudes
Avanzando por el muro cuelga un magnífico óleo barroco dedicado al santo agustino San Alonso de Orozco, místico muy vinculado a la historia espiritual de la ciudad.
Lienzo de San Alonso de Orozco
La gran puerta de entrada está bellamente decorada y protegida por un soberbio cancel de madera barroca.
A su lado se alza el Retablo de San Juan Bautista, otra magistral aportación documentada del taller de Juan Martínez Montañés. La imponente escultura central representa al Precursor de rodillas señalando al Cordero de Dios, quedando rematado sobre la cornisa por el relieve de su cabeza degollada.
Le flanquean bellas tallas de la Virgen María y San José con el Niño, exhibiendo el cuerpo superior el relieve del Bautismo de Jesús y las esculturas de los padres de San Juan: Santa Isabel y San Zacarías.
Retablo de San Juan Bautista / Obra de Martínez Montañés</caption]
Tras pasar el histórico púlpito, se asienta el retablo neoclásico de Santa Rita de Casia. La milagrosa imagen, obra del siglo XIX de gran unción devocional, se halla flanqueada por las pequeñas efigies de San Pancracio y San Sebastián.
La zona baja del altar luce una interesante pintura que ilustra la entrega de la correa agustina a Santa Mónica.
Retablo devocional de Santa Rita de Casia</caption]
El Coro Bajo, el Coro Alto y los Tesoros de la Clausura
A los pies de la nave central se levanta el gran muro de cerramiento de la clausura agustina. Cuenta con dos inmensas rejas superpuestas de forja artística de gran valor.
La inferior presenta una fastuosa ornamentación barroca, centrada por una efigie de Cristo Crucificado y flanqueada por dos portadas de madera bellamente decoradas con emblemas de la Orden de San Agustín y alegorías eucarísticas. Esta reja separa el ámbito del Coro Bajo, mientras que la celosía superior resguarda el coro alto de la comunidad.
Rejas monumentales del Coro Bajo y Coro Alto de la comunidad
El Coro Bajo, cubierto por una robusta bóveda de cañón, es un auténtico museo que custodia extraordinarias piezas puestas a salvo de la antigua iglesia medieval.
Al fondo se disponen los primitivos retablos barrocos de San Juan Bautista y San Agustín. En los paramentos laterales destacan dos altares-vitrina de enorme devoción interna.
Uno cobija a la primorosa Virgen de la Granada, escultura renacentista labrada por Jerónimo Hernández en el siglo XVI e investida históricamente por la comunidad con el título de «Abadesa Perpetua» del monasterio.
El otro guarda a la Virgen del Amor, una bellísima imagen de candelero atribuida a la escuela de Martínez Montañés, la cual se traslada a la iglesia exterior cada 15 de agosto para la veneración de los fieles.
Un altar neogótico del Sagrado Corazón, una sillería de coro del siglo XVII, un órgano barroco y un monumental facistol completan este espacio sagrado.

[caption id="attachment_47010" align="aligncenter" width="458"]
Virgen del Amor / Imagen de candelero del taller barroco
🌿 Un Recorrido por la Clausura Monumental
El espacio residencial de las monjas agustinas conforma una auténtica ciudadela interior con una superficie edificada de más de 7.100 metros cuadrados que incluye una pintoresca calle interna.
El núcleo del conjunto lo vertebra el majestuoso Claustro Central del siglo XVI. Está estructurado en dos plantas con galerías que apean sobre esbeltas columnas de mármol y zócalos de azulejos de la misma época.
El centro del patio lo preside una hermosa fuente marmórea rematada por la escultura del corazón ardiente agustino. Sus galerías lucen importantes óleos de los siglos XVI y XVII, entre los que sobresalen las monumentales escenas del Calvario, el Nacimiento de San Juan Bautista y el Bautismo de San Agustín.
[caption id="attachment_40190" align="aligncenter" width="700"]
Vista aérea monumental del conjunto del cenobio agustino
[caption id="attachment_46886" align="aligncenter" width="500"]
Pintura monumental del Nacimiento de San Juan Bautista en el Claustro
Desde el claustro se accede al soberbio Refectorio. Es de planta rectangular, revestido con azulejería del siglo XVI y presidido en su cabecera por un gran lienzo de la Santa Cena, colocándose a los pies una magnífica escultura de San Leandro tallada por Jerónimo Hernández.
Por su parte, la Sala Capitular exhibe artísticas vitrinas con la valiosa colección de Niños Jesús de la comunidad, destacando el llamado «Esposito», obra de García Ramos. Custodia además el valioso Archivo Histórico del cenobio y lienzos de la Inmaculada Concepción y la Virgen de Guadalupe.
El conjunto residencial se completa con la Capilla de San Agustín y el paradisíaco Patio de la Cruz. Se trata de la antigua huerta conventual que linda con las estructuras de la calle Imperial y el Palacio de Pilatos, configurando un espacio arbolado provisto de pozos, fuentes y una frondosa vegetación de jardín.
🏨 Hospedería Conventual: Integrada en estas dependencias de paz, la comunidad gestiona una reducida hospedería dotada de 4 habitaciones independientes, concebida para estancias de estudio, descanso u oración en pleno centro. Información y reservas en el teléfono 954 22 41 95.
✝️ Iconografía y Huella Histórica de San Leandro en Sevilla
Nacido en Cartagena hacia el año 540 en el seno de una noble familia, San Leandro es una de las máximas glorias de la Iglesia hispalense.
Hermano de otros tres grandes santos de la época (San Isidoro, San Fulgencio y Santa Florentina), ejerció como arzobispo de Sevilla durante el convulso siglo VI.
Su trascendencia histórica radica en su decisiva intervención política y teológica para lograr la conversión oficial de los reyes visigodos al catolicismo. Esta gesta comenzó con el martirio de San Hermenegildo y se consolidó con la conversión de Recaredo en el III Concilio de Toledo del año 589.
Por este motivo, San Leandro figura junto a su hermano San Isidoro flanqueando el escudo heráldico de la ciudad de Sevilla. Sus restos mortales descansan en una urna en la cripta de la Capilla Real de la Catedral.

La iconografía del santo arzobispo es riquísima en el arte local. Se le representa invariablemente revestido con los atributos de obispo (mitra, báculo y capa pluvial) y portando un libro o pergamino con epígrafes alusivos a la defensa del dogma católico.
En la Catedral de Sevilla se le puede admirar en dos soberbios lienzos originales de Bartolomé Esteban Murillo en la Sala Capitular y en la Sacristía Mayor.
Asimismo, el templo catedralicio le consagra una hermosa capilla propia presidida por una escultura de Duque Cornejo. También figura en el suntuoso Altar de Plata que procesiona en la festividad del Corpus Christi y esculpido en las portadas góticas del Bautismo y de la Asunción.
En el Museo de Bellas Artes de Sevilla se custodian obras capitales inspiradas en su figura. Destaca el célebre cuadro de San Leandro y San Buenaventura, pintado por Murillo para la iglesia del antiguo Convento de Capuchinos.
También sobresalen los monumentales lienzos del Tránsito de San Hermenegildo y la Apoteosis de San Hermenegildo, obras maestras de Alonso Vázquez y Francisco de Herrera el Viejo.


Su presencia exterior se extiende en un hermoso panel de azulejos en la Fachada de la Iglesia del Sagrado Corazón, en la Parroquia de San Bernardo, y da nombre a una dinámica comunidad parroquial en el distrito de la Macarena que celebra su festividad cada 13 de noviembre, así como a un poblado marismeño adscrito a Las Cabezas de San Juan.
🌹 Guía de la Devoción a Santa Rita en la provincia
La devoción a esta santa agustina del siglo XV trasciende los muros de San Leandro. En la urbe hispalense figura también como un gran foco de visitas la imagen custodiada en el compás de la Iglesia de San Antonio Abad.
Al ser una santa sumamente popular, cuenta con altares de gran devoción en la Real Parroquia de la Magdalena, en San Nicolás de Bari, San Gil, San Julián, San Martín y San Bernardo.

En el plano azulejero, además de la pieza de la Plaza de San Leandro, destaca el panel cerámico de los Jardines del Valle. En la provincia cobra relevancia la solemne procesión que se organiza en Osuna cada 22 de mayo, efectúa su salida desde la histórica Iglesia de San Agustín.
❓ Preguntas frecuentes sobre el Convento de San Leandro
¿Cuál es la especialidad del obrador de San Leandro y desde cuándo se elabora? ▼
La gran especialidad son las célebres Yemas de San Leandro, un dulce finísimo compuesto por yema de huevo y azúcar cuya receta secreta e inalterada se elabora en el obrador de la clausura de forma documentada desde el año 1560.
¿Qué días se celebran los cultos especiales dedicados a Santa Rita de Casia? ▼
Además de su gran festividad litúrgica del 22 de mayo, el convento rememora esta advocación todos los días 22 de cada mes del año, jornadas en las que se registra una gran afluencia de fieles y devotos.
¿Qué grandes maestros del arte barroco cuentan con obras en la iglesia? ▼
El templo es un auténtico museo. El impresionante retablo mayor sin dorar es obra de Pedro Duque Cornejo, los retablos laterales son del gran Juan Martínez Montañés, el de San Agustín es de Felipe de Ribas y Alonso Martínez, y el de la Correa aloja una talla de Sebastián Santos.
⭐ Por qué visitar los conventos con VisitarSevilla.com
📍 Arraigo y rigor local: Compartiendo la historia, leyendas y patrimonio de nuestra ciudad de forma ininterrumpida desde 2014.
⛪ Especialistas en patrimonio de clausura: Analizamos con absoluto respeto y rigor la evolución arquitectónica y artística de los monasterios sevillanos.
🎨 Lectura experta de retablos: Desgranamos la rica iconografía y el estilo de grandes maestros de la gubia como Martínez Montañés o Duque Cornejo.
🧭 Rutas privadas a la medida de tu grupo: Coordinamos itinerarios selectos combinando San Leandro con palacios insignes del entorno, como la Casa de Pilatos.
❤️ Experiencias culturales auténticas: Te acompañamos a descubrir los compases, tornos y tradiciones vivas que definen el alma de Sevilla.
Enlace de interés: visitas guiadas en los conventos de Sevilla. Contenido catalogado e investigado bajo la coordination directa del equipo de historiadores y guías oficiales de VisitarSevilla.com.


Soy bisnieto de un San Leandro criado por el convento. Me encanto ver todo la matéria. Gracias por compartir detalles!!!