Revisado el lunes, 15 diciembre, 2025
La ruta Belmonte en Sevilla
Juan Belmonte, el Pasmo de Triana, fue un genio del toreo y un personaje ligado a las élites artísticas y sociales de nuestro país a lo largo del siglo XX.
Su hermano Rafael, médico y comunicador, sentó las bases de los primeros programas de ficción sonora en las ondas andaluzas y fue pionero en la promoción y difusión del flamenco en la década de los 60 y 70.
Recientemente se ha publicado un libro de esta personalidad menos conocida, escrito por su nieta Bella Belmonte, enlace del libro 📖
Sus vidas tuvieron una gran repercusión en capítulos imprescindibles de la historia de España.

🐂 El clan de los Belmonte: Ideas clave
🔹 Juan Belmonte, figura universal de la tauromaquia, revolucionó el toreo y dejó una huella imborrable en la cultura española.
🔹 Rafael Belmonte, su hermano, fue una destacada personalidad de la cultura sevillana.
🔹 Sevilla conserva numerosos vestigios y recuerdos de Juan Belmonte, que repasamos en este reportaje.
🔹 Visitas privadas disponibles sobre estas figuras, con posibilidad de contar con familiares de los Belmonte, además de combinar la experiencia con visitas a la plaza de toros, encuentros con toreros actuales y otras vivencias del mundo taurino.
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Conocer Sevilla de la mano de los hermanos Belmonte supone adentrarse de lleno en el panorama cultural de la ciudad a lo largo de todo un siglo, recorriendo las calles y lugares más significativos de la capital hispalense.
En este reportaje vamos a seguir los pasos de estos personajes clave de la Sevilla del siglo XX.

Calle Feria
Como bien narra el periodista y escritor Chaves Nogales en su famosa biografía sobre el torero, Juan Belmonte nace en la “calle ancha de la Feria” el 14 de abril de 1892. Su padre, José Belmonte Peña, tiene allí su residencia y un pequeño negocio de venta de quincalla con el que sustenta a la familia. Sus primeros años los pasa Juan jugando en esta calle, una de las más emblemáticas y con más historia de la ciudad, empapándose de la realidad que le rodea junto con la chavalería de aquel entonces.
Uno de los atractivos principales de este lugar es el Mercadillo de El Jueves, el más antiguo del que se tiene constancia en la ciudad y donde el visitante puede encontrar antigüedades y productos de segunda mano de lo más variopinto.
Plaza de la Encarnación
La Plaza de la Encarnación ha sufrido diversos cambios en su fisonomía a lo largo de los siglos, albergando en sus aledaños un convento medieval agustino que dio nombre a la plaza, la casa profesa de los jesuitas en Sevilla hasta su expulsión de España en 1767 y un mercado de abastos que ha sido testigo del devenir de los sevillanos durante décadas.

Justo debajo de este mercado se conservan las únicas ruinas de Híspalis, la primitiva ciudad romana que tras un periodo árabe, evolucionó hacia la Sevilla de hoy. Desde 2011 preside la plaza el Metrosol Parasol diseñado por Jürgen Mayer, popularmente conocido como Las Setas.
Es en esta plaza donde en 1949 Rafael Belmonte fija su residencia familiar junto a su mujer, Trinidad Jiménez, y donde nacerán y crecerán sus hijos, Rafael y Juan. Y es aquí, en la Encarnación, donde tienen lugar las estampas más cotidianas de los sevillanos del siglo pasado.
Ateneo de Sevilla
Epicentro del panorama social y cultural de la capital hispalense desde 1887, el Excelentísimo Ateneo de Sevilla es una institución que atesora innumerables iniciativas y eventos que han contribuido a difundir la historia, las artes y las ciencias en la sociedad.
Declarado en 2004 Entidad de Utilidad Pública por el Ministerio del Interior del gobierno español, ha recibido recientemente la Medalla de Andalucía de las Ciencias Sociales y Letras, además de ser el promotor de una de las principales celebraciones que tienen lugar en la ciudad, la Cabalgata de Reyes Magos.
Al igual que otros muchos sevillanos de reconocida trayectoria profesional y personal, los hermanos Belmonte García fueron ateneístas y participaron activamente en su agenda cultural.
Plaza de San Francisco
Este lugar ha sido epicentro de la vida social de Sevilla casi desde los orígenes de la población. Ha sido plaza mayor, mercado, escenario de manifestaciones y revueltas, de acontecimientos culturales, visitas de Estado… y Carrera Oficial de las hermandades y cofradías durante la Semana Santa de Sevilla.
En las inmediaciones de esta plaza estuvo la primitiva cárcel de la ciudad, donde cumplió condena D. Miguel de Cervantes durante unos meses, en la época que empezó a escribir El Quijote; y donde Prosper Mérimée situó la prisión de D. José en su universal Carmen.
También, en el acceso norte a esta plaza, se encontraba el bar que daba nombre a una de las tertulias más famosas de Sevilla en la primera mitad del s. XX, Los Corales, donde los hermanos Belmonte, el torero Rafael el Gallo, Luis Bollain, los doctores Ríos Mozo, artistas flamencos, escritores y personajes relevantes de la sociedad de entonces se daban cita para admiración y deleite de los transeúntes.



Calle San Pedro Martir
En la calle de San Pedro Mártir 2 nació en 1874 el poeta don Manuel Machado. Y en esa misma calle tenía sus estudios Radio Nacional de España en Sevilla a mediados del s. XX.
La radio, refugio de los españoles tras un desolador periodo de guerra y miseria, se convirtió en protagonista de los hogares en una época donde las tasas de analfabetismo hacían de la difusión sonora el medio de comunicación más accesible y universal.
Y es en esta sede donde Rafael Belmonte comienza a colaborar en 1951 como guionista y presentador de programas de entretenimiento y divulgación cuyo éxito le brindó un lugar destacado en la historia de la radio española, compartiendo micrófonos con periodistas y artistas destacados como Manolo Bará, Manuel Alonso Vicedo, Jose Luis Garrido
Bustamante, Manuel Barrios, Iñaki Gabilondo, Antonio Mairena, Naranjito de Triana, Matilde Coral, Rafael el negro y un largo etc..

Hotel Colón
Hotel taurino por excelencia, el actual Colón Gran Meliá es un alojamiento de cinco estrellas de referencia en la ciudad. Este singular hotel es además un edificio histórico catalogado como monumento que ha acogido a numerosas personalidades desde su inauguración con motivo de la Exposición Iberoamericana de 1929. Picasso, Dalí, Hemingway, Ava Gardner o Catherine Deneuve son algunos de los personajes de renombre que han disfrutado de su estancia en este hotel.
Muy cerca de aquí, en un bar de la calle Canalejas, tenían también lugar los encuentros semanales de escritores, cantaores y artistas durante los años 60 y 70, tras la emisión del famoso programa Los jueves flamencos de Radio Sevilla, presentados por Rafael Belmonte.
Real Maestranza de Sevilla
La Real Maestranza de Sevilla es uno de los monumentos por excelencia de la ciudad. Además de ser la sede de la orden de la Real Maestranza de Caballería, una institución que lleva siglos al servicio de la corona española, alberga la Plaza de Toros de Sevilla, considerada por los expertos un templo del arte de la tauromaquia. Su museo, su biblioteca y las instalaciones de la plaza son piezas relevantes del patrimonio artístico y cultural sevillano.
Juan Belmonte es una de las figuras destacadas en este museo, junto con Joselito el Gallo y otros grandes maestros que revolucionaron la historia del torero.
La familia Belmonte ha estado siempre muy ligada a la Real Maestranza de Sevilla siendo Manuel Belmonte gestor de la Plaza de Toros durante 15 años y Rafael Belmonte médico del personal, además de asesor taurino de nuevas figuras.


Altozano (Monumento a Juan Belmonte)
La familia Belmonte García se traslada al barrio de Triana al comenzar el s. XX. José, el padre, abre su quincallería en los aledaños del mercado de abastos ( hoy esquina de la calle San Jorge) y Juan, su primogénito, por necesidad familiar, deja los estudios y comienza ayudarle en el negocio. Pero el muchacho es un joven ávido de emociones, que devora libros de aventuras y juega como el resto de chavales de la Cava a torear en los aledaños de la Plaza del Altozano.
Es aquí donde se despierta la pasión del joven por los toros y donde se le hace un homenaje póstumo con la colocación de una escultura en su honor en 1972, regalando a la ciudad de Sevilla la eterna presencia del Pasmo de Triana en el corazón del barrio donde nació el mito y permaneció para siempre el alma de este genio.

Calle Castilla
Cuando Juan se consagra como matador de toros y comienza su nueva etapa como figura del toreo a nivel internacional, su principal objetivo proporcionar a su familia una vida mejor. Adquiere una vivienda en Triana, en la calle Castilla, que será la residencia oficial de los Belmonte desde entonces.
Este hogar será testigo de los triunfos y de los pesares del maestro, y donde nacerán sus hermanos más pequeños, entre ellos Rafael.
Esta casa se convirtió en los primeros años de su carrera en lugar de peregrinaje para los aficionados y admiradores de Juan que, con cualquier excusa, rondaban por la puerta para intentar verlo. Los vecinos, que lo conocían desde muy jovencito, sabiendo que viajaba para torear en otras ciudades, aprovechaban cualquier ocasión para parar en la puerta y preguntar cariñosamente a alguien de la familia “¿Ya volvió Juanito?”.
Es a esta casa donde los sevillanos trajeron a Juan a hombros desde la Maestranza tras su primera gran faena.

Basílica del Stmo. Cristo de la Expiración (El Cachorro)
La Hermandad del Stmo. Cristo de la Expiración y Na Sa del Patrocinio, conocida como El Cachorro, nombre por el que se conoce a nivel popular al Cristo, es una de las más representativas de la ciudad. Esta cofradía trianera ha estado vinculada a la familia Belmonte desde que fijaron su residencia en el barrio.

Juan fue benefactor de la hermandad durante toda su vida y Rafael, además de ser miembro de su Junta de Gobierno en varias ocasiones, participó activamente en sus actividades sociales y benéficas, siendo promotor de numerosos actos culturales de referencia en el panorama cofrade de la ciudad, así como pregonero de la Semana Santa de Sevilla en 1977.

Existen numerosas anécdotas y vivencias de la familia Belmonte con esta hermandad, vistiendo su túnica nazarena muchos de sus miembros hasta la actualidad. El fervor de Juan y Rafael por sus titulares quedó reflejado en las donaciones de objetos personales y joyas que hoy se exponen en el Museo de El Cachorro.
Y justo al lado de la basílica, el Ayuntamiento de Sevilla rotuló en 1995 una calle en honor al doctor Belmonte García, como reconocimiento a su extensa contribución a la sociedad y la cultura sevillana.


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