Restaurantes con encanto en el centro

Restaurantes con encanto en el centro: zona Sierpes, San Lorenzo y Alameda

Comer bien en la Sevilla más castiza

Vamos a recorrer, gastronómicamente hablando, una de las zonas de Sevilla con más solera y carácter propio. Aunque no por ello intolerante con otras culturas, ya que en sus calles y, sobre todo, en sus bares y restaurantes, la multiculturalidad aparece a la vuelta de cualquier esquina. Lo mismo encontramos una tabernita de lo más típica, que un restaurante italiano, o de cocina alternativa… todo esto principalmente en el entorno de la Alameda, donde encontramos gastronomía andaluza, marroquí, egipcia…


Comenzamos en Sierpes

Podemos empezar nuestro recorrido por la calle Sierpes. No en ella propiamente dicha, ya que es eminentemente comercial, pero si nos adentramos en las calles que la cruzan, podremos descubrir multitud de rincones donde degustar típica gastronomía andaluza y me atrevería a segurar que toda ella de primera calidad.

Imperdonable el haber pasado por aquí y no haber “catado” unas buenas tortillitas de camarones en Barbiana (Albareda, 11) que te harán creer que te encuentras en la mismísima Sanlúcar de Barrameda, en su Pza del Cabildo. Regadas con su buena manzanilla sanluqueña, “of course”.

Restaurantes con encanto en el centro

El castizo San Lorenzo

Una vez que salgamos de Barbiana (prometiéndonos s nosotros mismos que volveremos) deberíamos encaminarnos hacia San Lorenzo, donde en muy pocos metros de distancia podremos “hartarnos” de buenas tapas, raciones, vinos….

 Nada más atravesar la Plaza de la Gavidia, a la izquierda nos adentramos por la calle Baños, donde en el número 16 nos espera “La Pajarita”, bar de ambiente familiar (con menús que cambian diariamente) que cuenta los días que faltan para que llegue el próximo Lunes Santo y ver pasar frente a su puerta al Señor de la Vera-Cruz, uno de los más antiguos y sobrios de Sevilla (y pequeñitos, porqué no decirlo).

Llegando ya a la Plaza de San Lorenzo encontramos la Abacería del mismo nombre (Teodosio, 53), que nos servirá de buen grado un vinito y una espectacular morcilla de hígado.

En la mismísima plaza encontramos El Sardinero, pegadito a la Basílica de Jesús del Gran Poder; bar de los de “toda la vida” con muy buena calidad en todo lo que sirve.

En frente, semi escondido por la Parroquia de San Lorenzo (imperdonable el pasar por allí y no entrar a “saludar” a la Soledad, hermandad que “cierra” la Semana Santa sevillana, aunque no sea la última) está el Bar Eslava, que nos sorprenderá con sus originales platos, como las almejas con espinacas. Siempre lleno, pero siempre con un huequito en la barra para deleitar el paladar. Y especialmente recomendado para celíacos, ya que me han comentado elaboran sus salsas con Maizena.

Casi sin movernos de allí, a la espalda de la Parroquia, sugerimos entrar en Casa Ricardo (antigua Ovidio). Vale, si pregunta por él a lo mejor no saben guiarle, ya que ha cambiado de nombre  recientemente, pero digan que fue Casa Ovidio, verán como enseguida le hablan de sus magníficas e inigualables croquetas. O cloquetas, cocretas o coquetas, el nombre es lo de menos, van a estar deliciosas igualmente.

Restaurantes con encanto en el centro

Terminamos en la «multicultural» Alameda

Si aun nos queda un huequito en la barriga y nos dejamos sorprender, nos iremos hacia la Alameda, donde la cocina alternativa, de la mano de la internacional y la andaluza nos espera, por ejemplo, en “El Paladar” (Lumbreras,14) ¡no dejen de probar su cous-cous!.


¿Te gustó este artículo?

Valóralo

Nota media / 5. Votos recibidos: