Revisado el lunes, 8 junio, 2026
⛪ Iglesia del Ómnium Sanctorum
La Iglesia del Ómnium Sanctorum es una de las más antiguas y emblemáticas de Sevilla.
Se encuentra situada en la popular calle Feria, justo en el corazón del histórico barrio de la Macarena.

Este templo de origen gótico-mudéjar fue construido tras la Reconquista cristiana sobre el espacio de una antigua mezquita almohade.
A lo largo de los siglos ha sido testigo directo de importantes episodios de la historia sevillana, destacando el célebre Motín del Pendón Verde de 1521.
En su interior conserva un impresionante patrimonio que incluye un destacado retablo barroco y obras de grandes maestros de la imaginería como Roque Balduque y Cristóbal Ramos.
Además, el templo acoge a corporaciones sevillanas tan destacadas como la hermandad de la Reina de Todos los Santos y la cofradía del Carmen Doloroso.
Es una visita totalmente imprescindible para quienes buscan conocer el patrimonio religioso y artístico de Sevilla, que solemos incluir de forma habitual en nuestras rutas cofrades.

💡 Ideas clave
📍 Ubicación con historia: Situada en la bulliciosa calle Feria (barrio de la Macarena). Es una de las parroquias fernandinas erigidas tras la reconquista de Fernando III en el siglo XIII.
🕌 Origen y estilos: Se levantó sobre una primitiva mezquita. El edificio actual es de estilo gótico-mudéjar (s. XIV), edificado tras un fuerte terremoto bajo el reinado de Pedro I.
🟢 Hecho histórico: Fue el escenario principal del Motín del Pendón Verde (1521). En su interior se custodia la histórica banderola verde con tres lunas en cuarto creciente.
🔥 Memoria reciente: El templo sufrió un grave incendio y destrucción en el año 1936. Fue reconstruido con minuciosidad y reabierto al culto litúrgico en 1940.
🦅 Hermandades y sedes: Es hogar de la Reina de Todos los Santos, la corporación de Los Javieres (Martes Santo) y la cofradía del Carmen Doloroso (Miércoles Santo).
🧱 Exterior singular: Destaca su portada principal gótica, las ventanas saeteras mudéjares, la espectacular torre de ladrillo y su simbólica y única veleta.
⛪ Espacio interior: Distribuido en tres naves con arcos apuntados y un bello artesonado de madera. Alberga el templete barroco de Fernando Barahona y la imagen medieval de Roque Balduque.
⏰ Horario de visitas: Cuenta con un horario habitual de apertura de 10:00 a 13:00 y de 19:30 a 21:00 h, aconsejándose verificar siempre en la web de la parroquia.
🧭 Visitas privadas y rutas personalizadas
Organizamos visitas culturales guiadas por historiadoras del arte para profundizar en la arquitectura gótico-mudéjar, los secretos del Pendón Verde y el rico patrimonio de sus hermandades titulares.
Ofrecemos rutas a medida adaptadas para familias, grupos privados, centros educativos y amantes del patrimonio cofrade.
Hablemos con detalle del templo
Situada estratégicamente en la histórica calle Feria, esta es una de las parroquias primigenias constituidas tras la reconquista cristiana de la ciudad por el rey Fernando III El Santo en el siglo XIII.
En este mismo emplazamiento se alzaba una primitiva iglesia cristiana levantada directamente sobre una antigua mezquita de la época islámica.
Al quedar aquel primer templo completamente destruido por un fuerte terremoto en el siglo XIV, se ordenó levantar una nueva construcción.
Las obras se realizaron bajo el mandato del rey Pedro I, dando vida al actual templo de estilo gótico-mudéjar, reformado posteriormente en los siglos venideros.

En los alrededores de esta parroquia, el 8 de mayo de 1521, estalló el célebre Motín del Pendón Verde.
Este suceso consistió en un gran levantamiento popular motivado por las fuertes carencias de alimento y las hambrunas padecidas por la población humilde.
La revuelta popular comenzó en las inmediaciones del Barrio de la Feria, aunque terminaría extendiéndose con fuerza por el resto de distritos obreros de la urbe.
Los habitantes asaltaron el templo para apoderarse de uno de los antiguos pendones custodiados.
Se trataba de una banderola verde con tres lunas blancas en cuarto creciente que había sido capturada originalmente a las tropas andalusíes por Alfonso X de Castilla. Esta pieza histórica aún se conserva en la iglesia.

Como curiosidad histórica, en el año 1583 fue bautizado entre estos muros Francisco de Rojas, célebre poeta, teólogo y jurista, quien contó con el mecenazgo del influyente Conde-Duque de Olivares.
Lamentablemente, el edificio fue incendiado y totalmente destruido durante los disturbios de la Guerra Civil en 1936.
Aquel suceso provocó la trágica pérdida del histórico apostolado de la Hermandad de la Cena y de valiosos enseres litúrgicos de la corporación de la Reina de Todos los Santos.
Tras una profunda y esmerada reconstrucción, el templo fue finalmente reabierto de forma oficial al culto en el año 1940.
En la actualidad continúa funcionando como una activa e importante parroquia del barrio de la Macarena.
🤝 Hermandades
El nombre propio de la iglesia proviene de la advocación de la Reina de todos los Santos (Ómnium Sanctorum en latín).
Esta denominación se encuentra directamente relacionada con las tradicionales letanías del Santo Rosario, contando con una Hermandad propia radicada en esta sede desde el siglo XVI.
Esta corporación se fusionó en el año 1920 con la Hermandad Sacramental y de Gloria, Madre del Amor Hermoso, Medianera Universal de Todas las Gracias y Ánimas Benditas del Purgatorio, la cual había nacido en esta misma iglesia durante el siglo XVIII.
La sagrada imagen de la Virgen de todos los Santos realiza su procesión triunfal por las calles del barrio cada mes de noviembre.
El templo funciona igualmente como sede canónica de la Hermandad Carmelita de las Maravillas de María y Cofradía de Nazarenos del Carmen Doloroso.
Esta cofradía cuenta con la imponente talla del Cristo de la Paz, una lograda obra realizada por el escultor Francisco José Reyes Villadiego en 1990.
Dicha imagen forma la escena central del paso de misterio de las Negaciones de San Pedro, acompañada por las figuras secundarias de San Pedro, San Juan Evangelista, varios soldados romanos, José de Arimatea, el sayón Marco y un gallo alegórico.
Por su parte, la bella imagen de Nuestra Señora del Carmen en sus misterios dolorosos es una valiosa obra realizada por Francisco Berlanga en 1982, procesionando majestuosa bajo un paso de palio.
Esta Hermandad fue fundada originalmente en el año 1982 en esta misma parroquia por iniciativa de un grupo de marineros militares destinados en San Fernando, con el fin de rendir culto a la Virgen del Carmen.

La corporación realiza su estación de penitencia oficial a la Catedral de Sevilla durante la tarde del Miércoles Santo, contando con un cuerpo de unos 650 nazarenos en sus últimas ediciones.
Además, la corporación procesiona de forma gloriosa a la Virgen de las Maravillas de María durante el mes de septiembre.
Los cultos principales dedicados al Cristo de la Paz se concentran en los meses de febrero y durante la Cuaresma, celebrándose los cultos marianos de la Virgen del Carmen en julio y en noviembre.


🕰️ Visita
El templo ofrece un cómodo y amplio horario diario de apertura para los visitantes, fijado de 10:00 a 13:00 horas por las mañanas y de 19:30 a 21:00 horas por las tardes.
🏛️ Exterior
La monumental portada principal orientada hacia la calle Feria es de un marcado estilo gótico, rematada con un elegant arco apuntado.
Sobre los muros de la fachada principal se abren de manera elegante varias ventanas ojivales labradas en puro estilo mudéjar.
Flanqueando este acceso se sitúa el gran azulejo devocional de la Virgen de Todos los Santos y la conocida Cruz de los Carboneros.
Esta histórica cruz de hierro forjado era utilizada originalmente en el desaparecido mercado del Carbón, emplazado en la cercana calle Peris Mencheta, sumándose en el mismo paramento un antiguo reloj de Sol vertical.
Por su parte, la denominada portada derecha muestra un diseño arquitectónico muy semejante al de la puerta de entrada principal.
Justo a su lado se localiza el artístico mosaico de azulejos dedicado a la Virgen del Carmen protegiendo a las ánimas del purgatorio (visible en la fotografía de cabecera).

La conocida como portada del mercado, localizada en el flanco izquierdo del edificio, guarda un diseño parecido a los accesos anteriores, encontrándose cegada en la actualidad.
En la zona trasera del edificio religioso se puede contemplar el rotundo ábside del presbiterio, jalonado con esbeltas ventanas y recios contrafuertes de piedra.
La torre mudéjar constituye un elemento arquitectónico de una belleza extraordinaria. Se encuentra levantada íntegramente con fábricas de ladrillo visto sobre una sólida base de planta cuadrada.
Presenta hermosos arcos de medio punto decorados con paños de sebka mudéjar en sus diferentes frentes, un cuerpo superior de campanario y remata el conjunto un añadido de estilo barroco coronado por una Cruz de forja.

En su cúspide luce una llamativa y singular Veleta, la cual representa una flecha curvada por la acción del viento que simboliza la trompeta apocalíptica que anunciará el fin del mundo y la resurrección universal de los muertos.
Muestra además la figura de un cordero de gran formato alzado sobre un libro cerrado del que penden siete borlas.
Esta iconografía hace alusión directa al célebre Libro de los Siete Sellos bíblico, el cual será abierto por el Cordero de Dios del sacrificio.

🕍 Interior
Nota aclaratoria: Es una práctica litúrgica habitual en las cofradías y parroquias sevillanas que las imágenes titulares puedan ser movidas de sitio o reubicadas en diferentes altares del templo para su veneración pública durante la celebración de sus cultos internos o besamanos anuales.
El espacio interior de la iglesia se organiza de forma clásica dividido en tres naves longitudinales separadas por paramentos en color blanco.
Estas naves se sustentan firmemente sobre robustos pilares exentos y elegantes arcos apuntados de estilo gótico, encargados de sostener una magnífica techumbre de artesonado de madera de tradición mudéjar.

El Altar Mayor
El espacio del presbiterio se cubre elegantemente mediante dos bóvedas góticas nervadas, decoradas con artísticas vidrieras de colores donde aparecen retratados los cuatro Evangelistas de la Iglesia.

En el centro del presbiterio destaca un hermoso templete procesional de corte barroco tallado por el artista Fernando Barahona, cubierto con una esbelta cúpula rematada por la escultura de San Miguel Arcángel.
En su interior se rinde culto diario a la venerada imagen de Nuestra Señora Reina de Todos los Santos, una bellísima obra esculpida por el maestro renacentista Roque Balduque en el siglo XVI.
A las plantas de la Virgen se disponen varias esculturas exentas que representan a San Pedro, Santo Domingo de Guzmán, San Lorenzo, San Basilio, San José y Santa Catalina de Alejandría, atribuidas al maestro imagenero Cristóbal Ramos en el siglo XVIII.
En los laterales del conjunto escultórico se sitúan además las imágenes de Santa Ana y de San Joaquín.

Justo debajo de la mesa de altar mayor se exponen de forma permanente un conjunto de trece relicarios tallados con reliquias de santos.

Los muros laterales del presbiterio lucen engalanados con lienzos que representan pasajes de la Inmaculada, la Virgen del Carmen, el Crucificado, Santa Bárbara, figuras dominicas y los Evangelistas.
En una pequeña hornacina situada en el muro lateral de la izquierda destaca una talla dedicada a San Francisco Javier.
Los artísticos púlpitos de forja que flanquean el espacio proceden originalmente de la iglesia del desaparecido Colegio Convento de San Basilio de Sevilla.
El Lado Izquierdo (Muro de la Epístola)
En la cabecera de esta nave se localiza el retablo del Cristo de la Buena Muerte. Se trata de una destacada obra de estilo barroco estructurada en tres cuerpos con llamativas columnas salomónicas del siglo XVII.
La impresionante imagen del Crucificado data del siglo XVI y es obra del escultor Andrés de Ocampo, labrada originalmente en los talleres de Triana. Tradicionalmente es conocido por los devotos como el Cristo de la Venia.

El conjunto del retablo se completa en su parte superior con un relieve de Dios Padre, un busto moderno de San Juan Pablo II en la base, y las tradicionales figuras de la Virgen María y de San Juan Evangelista (ambas tallas del siglo XVII).

A lo largo de los muros se aprecian dos grandes arcos cegados que albergan un Crucificado y pinturas de los pontífices Juan XXIII, Pablo VI y León XIII, complementados por óleos de la Visitación y la Adoración de los Pastores.
En el mismo muro cuelgan dos originales lienzos del artista Francisco Maireles (siglo XX) dedicados a la Virgen del Rocío y a la Virgen del Monte, esta última patrona mariana de la localidad de Cazalla de la Sierra.

A continuación se sitúa el Retablo de San José, un conjunto de líneas barrocas cuya imagen titular data del siglo XVII y procede de la localidad sevillana de Osuna. En su parte inferior se muestra un bello busto del Ecce Homo.

Pasada la puerta lateral se encuentra el Retablo de San Antonio de Padua, de estilo barroco del siglo XVIII e igualmente originario de Osuna.
La imagen de San Antonio aparece escoltada por la Virgen del Carmen a su izquierda y por Santa Rita a su derecha, con una figura de San Miguel Arcángel en el ático y una vitrina con San Judas Tadeo en la base.

Seguidamente se localiza el retablo de la Hermandad del Carmen Doloroso, el cual reúne un destacado conjunto de imaginería contemporánea tallado en el siglo XX.
En él se exponen las imágenes de Nuestro Padre Jesús de la Paz (talla de un Cristo cautivo de José Reyes Villadiego), la imagen de Nuestra Señora del Carmen en sus Misterios Dolorosos (obra cumbre de Francisco Berlanga de Ávila) y una figura de San Juan Evangelista realizada en 1997.


A su lado recibe culto la imagen de gloria de las Maravillas de María, que procesiona cada septiembre. Esta talla fue concebida para recuperar la memoria histórica de la antigua dolorosa homónima perteneciente a la hermandad de la Sed, desaparecida en los desamortizaciones de 1837.

El Lado Derecho (Muro del Evangelio)
Presidiendo la cabecera de la nave derecha se sitúa el Retablo de la Inmaculada, un conjunto de corte neoclásico ejecutado en el siglo XVIII. Aparece flanqueado por imágenes de San Antonio de Padua y coronado por la Virgen de Fátima.
En los paramentos anexos cuelgan pinturas de las Dolorosas y una notable representación del Niño Jesús con San Juanito, inspirada en composiciones de Murillo.

A continuación se abren los históricos Sepulcros de los Guzmanes colocados bajo dos profundos arcosolios de piedra.
Conservan azulejos de los siglos XVI y XVII con iconografías de Santo Domingo de Guzmán, San Ramón Nonato y heráldica nobiliaria, rematados por esculturas yacentes (las sepulturas se encuentran vacías en la actualidad).
Sobre estas estructuras funerarias se dispone un Crucificado de piedra tallada, lienzos de pasajes bíblicos y una pequeña escultura de la Divina Pastora colocada sobre una peana.
Avanzando por el muro se llega al Retablo del Sagrado Corazón de Jesús, una obra barroca de excelente factura que alberga una imagen moderna del titular, acompañada por la figura de Santa Rita de Casia en su remate.
Los muros adyacentes muestran pinturas de gran interés, destacando una obra dedicada a San Benito y otra de Jesús Pastor de las Almas.

Seguidamente se sitúa el Altar de San Francisco de Paula, flanqueado por las imágenes de Santa Bárbara y Santa Apolonia (patrona de los dentistas), luciendo en el muro superior un lienzo de San Jerónimo.

Más adelante se ubica la Capilla de las Ánimas del Purgatorio. Este espacio acogió originalmente a la capilla Sacramental y posteriormente a la Bautismal durante el siglo XVIII.
Se encuentra protegida por una reja de forja rematada con el escudo eucarístico de la hermandad. Se cubre con una cúpula de ladrillo mudéjar y está presidida por una pintura de las Ánimas del Purgatorio de época barroca junto a una pequeña imagen de la Virgen de Fátima.

Por último se encuentra la histórica capilla de la Hermandad de los Javieres, actualmente pendiente de asignación de un nuevo uso litúrgico.
Conserva una notable reja de forja con el escudo heráldico de la ilustre familia Cervantes y una rica cubierta de cúpula mudéjar.
Este espacio estuvo presidido por las imágenes de la cofradía de Los Javieres desde el año 1977 hasta su traslado oficial en el año 2026 a la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, ubicada en la calle Jesús del Gran Poder.

En una de las hornacinas laterales de este entorno se ubicaban las tallas de San Francisco Javier y de la Inmaculada Concepción.

Decorando los muros bajos del templo se exponen tres lienzos barrocos del maestro Juan de Espinal, procedentes del antiguo Monasterio de San Jerónimo de Buenavista.
Dichas obras representan pasajes de la vida del santo eremita: San Jerónimo tentado en el desierto por las mujeres, El Santo abandona el desierto ante las provocaciones de los herejes y Jerónimo ordenado sacerdote por el obispo Paulino.
Al fondo de las tres naves se localiza el Coro alto de la parroquia. A cada uno de sus lados se exponen dos grandes Cruces de Forja históricas.
Una de ellas reproduce el diseño de la Cruz de Caravaca, mientras que la otra muestra el modelo de la Cruz de los Ángeles con doble travesaño potenzado.
Este último es un símbolo de la orden de San Basilio, sustentado sobre un pedestal en forma de basa ática escoltado por las figuras de dos Ángeles, pieza procedente del antiguo colegio basilio de la ciudad.
Documentación histórica e investigación patrimonial coordinada por el equipo de guías especialistas de visitarsevilla.com.


Muchísimas gracias por esta maravillosa información sobre esta iglesia. Espero poder visitarla próximamente y disfrutar de su espectacular riqueza cultural. Un saludo desde Cordoba