Revisado el domingo, 5 octubre, 2025
🏺 Ruta de los Tartessos en Sevilla
Tartessos es una cultura que los griegos conocían y que creyeron primera civilización de Occidente.
Habitó el suroeste de la península ibérica —lo que hoy serían las provincias de Sevilla, Huelva, Badajoz y el Algarve portugués— desde el final de la Edad del Bronce, desde el 1200 a. C. hasta el 500 a. C., siendo su organización social y política superior a otros pueblos de la península ibérica. 🌍

⚱️ Ideas clave
🏺 Origen: La cultura Tartésica surgió en el suroeste de la península Ibérica, entre los siglos XII y VI a. C., extendiéndose por el valle del Guadalquivir y el litoral atlántico andaluz.
💰 Riqueza y comercio: Basada en la minería (oro, plata, cobre, estaño) y el intercambio con fenicios y griegos, Tartessos fue el primer núcleo de civilización urbana del Occidente europeo.
👑 Argantonio: Fue el último rey conocido de Tartessos, símbolo de prosperidad y apertura cultural. Su reinado marcó el auge de esta civilización antes de su misteriosa desaparición.
🏛️ Principales hallazgos: El Tesoro del Carambolo (Camas), el Bronce Carriazo y las estelas de Villamanrique y Mairena son testimonio del arte y la espiritualidad tartésica.
📍 Sevilla y su entorno: En la región sevillana se han hallado restos tartésicos en Camas, Coria del Río, Alcalá de Guadaíra y Carmona, confirmando la importancia de este territorio en la red comercial y cultural de Tartessos.
🔮 Legado: Los túrdulos y turdetanos heredaron su cultura, dando paso a la Turdetania romana. Su influencia pervive en el arte, la metalurgia y los mitos fundacionales de Andalucía.
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La zona se denominó Tartessos haciendo referencia al río Tharsis, como se conocía el Guadalquivir en aquella época, eje de la región, al que los romanos llamaron luego Betis y los árabes Guadalquivir.
Se cree que la ciudad principal de Tartessos estaba situada en el estuario del río Guadalquivir, en la zona donde hoy se encuentra la ciudad de Huelva.

💠 Una sociedad pujante
Los Tartessos vivían del comercio de las pieles y cueros de los numerosos toros bravos que pastaban en esta zona. Muy destacada era la minería de oro, plata y estaño. Además, la región tenía un clima y suelos apropiados para el cultivo de trigo, olivo y vid, etc.
La fundación de los enclaves comerciales fenicios y griegos provocó un proceso de culturación y adopción de técnicas de alfarería y de orfebrería.
Tartessos desaparece abruptamente después de la muerte de Argantonio, su único monarca, tras la batalla de Alalia en Córcega (año 535 a. C.).

Esta civilización estaba en contacto con otras culturas del Mediterráneo, como la fenicia y la griega, lo que favoreció el desarrollo del comercio y la metalurgia.
Tras el ataque de los etruscos de la península itálica y los cartagineses (púnicos) del norte de África, que luchaban contra los griegos, los Tartessos se quedaron sin sus aliados y expuestos al ataque púnico. Cartago se convirtió así en dueña indiscutible del Mediterráneo occidental, cesando el comercio con Tartessos, que quedó lentamente relegada al olvido.

Aunque hay poca evidencia arqueológica directa que permita conocer en detalle su organización social, se han encontrado numerosos objetos que indican un alto grado de desarrollo cultural y artístico.
⚔️ Declive con los cartagineses y la llegada de Roma
Los Tartessos derivaron a estados de menor entidad o tribus de llamados túrdetanos o túrdulos, sucesores culturales de los tartessos.
Este dominio púnico se mantendría en estas tierras hasta que Cartago se enfrentó a Roma por la hegemonía en el Mediterráneo occidental en las guerras púnicas, siendo derrotada totalmente en el 146 a. C.
A la llegada de los romanos la Turdetania se denominó Bética, y al río Tartessos lo llamaron río Betis.

❓ Una cultura llena de incógnitas
Siempre ha sido una incógnita si Tartessos fue una ciudad —capital de un fabuloso reino perdido— o simplemente una singular cultura extendida por la región suroccidental de la península ibérica. Lo cierto es que no se han encontrado vestigios de una urbe que respondiera a ese nombre, por más que varios buscadores como Schulten trataran de hallarla, aunque sí varios poblados culturalmente avanzados que tienen en común las características orientalizantes que definen el modelo tartésico, y que entre los siglos VII y VI a. C. alcanzaron su cénit cultural.
La desaparición de la civilización tartésica es un tema controvertido y no completamente resuelto, aunque se cree que pudo deberse a conflictos con otras culturas de la época o a causas naturales como inundaciones o terremotos.
🏛️ Los Tesoros Tartésicos en los Museos de Sevilla
Museo Arqueológico
Este museo ha cerrado sus puertas para una rehabilitación desde el 13 de enero de 2020. Avisaremos cuando vuelva a estar abierto.

🔶 El Tesoro del Carambolo
El Tesoro del Carambolo es un exquisito trabajo de orfebrería fenicia formado por el conjunto de varias piezas de oro de 24 quilates. Fueron encontradas en 1958, en un santuario tartesio situado en el cerro de El Carambolo de Camas, a tres kilómetros de Sevilla; en manos privadas, está cubierto de arena.

Está datado entre los siglos VI–V a. C. para el collar, y en torno a la primera mitad del siglo VII a. C. para el resto de las piezas del ajuar, propio de animales sacrificados en templos fenicios dedicados al dios Baal y la diosa Astarté.

El que vemos en el museo es una reproducción, estando el original en una caja fuerte.

🔶 Diosa Astarté
Esta pequeña escultura fenicia del siglo VII a. C. representa a la diosa Astarté, sentada, con una inscripción —el testimonio más antiguo y extenso en lengua fenicia hallado en la península ibérica—.
🔶 El Bronce Carriazo
Es una de las obras artísticas más conocidas de la civilización tartésica, datada en torno al 625–525 a. C.
Se trata de una placa de bronce (15 × 10 cm), probablemente parte de un broche, que representa a la diosa Astarté acompañada por dos ánades cuyas alas se unen sobre su cabeza.
Se sabe que apareció cerca de Sevilla, aunque fue hallado de forma casual en los años 50 por el arqueólogo Juan de Mata Carriazo en un mercadillo de antigüedades.

Hoy es símbolo de Camas, que lo reproduce en un monumento a la entrada de la población y en el barrio del Carambolo.

🔶 Candelabros de Lebrija
Candelabros de época íbera, finales del siglo VII a. C. —en total seis— de origen tartesio hallados cerca de la población de Lebrija. Están en Madrid, en el Museo Arqueológico Nacional.


En sus cercanías se ha encontrado el Tesoro de Ébora en el cortijo del mismo nombre, situado en la carretera Trebujena–Sanlúcar de Barrameda, sobre un poblado turdetano.
🧭 Otros hallazgos tartésicos
La Estela tartésica de Villamanrique fue un hallazgo ocurrido el 22 de marzo de 1978 en el paraje denominado Chillas (Villamanrique de la Condesa), con una inscripción arqueológica en piedra única del siglo VI a. C.. Es el único testimonio de la escritura tartésica en el Bajo Guadalquivir. Se trata de un fragmento, no de una estela completa, que consta de 9 letras escritas de derecha a izquierda.
El Tesoro de Mairena del Alcor se considera el conjunto de joyería prerromana más importante de los localizados en Andalucía, por su calidad artística y por su aportación al conocimiento de la evolución de la joyería ibérica. Fue hallado por el perito industrial Andrés Morales, vecino de la localidad.
Está compuesto por piezas de oro y plata de producción local, novedosas para la época, elaboradas bajo concepciones orfebres tartésicas: dos torques, dos brazaletes de modelo griego, una diadema de influencia orientalizante, una fíbula, una pequeña pulsera, un anillo con placa grabada, una bulla esférica y hueca de oro y un pequeño colgante cilíndrico también de oro.

Entre otros hallazgos destacan la figura del dios Melkart, cazuelas-braseros, un bocado de caballo con la diosa Astarté y varios vasos rituales.

🏺 Museo de Carmona

Desde mediados del siglo VIII a. C. se habían asentado pobladores en la zona norte de Carmona, actual barrio de San Blas, debido principalmente a su situación geográfica, que controla las principales rutas del bajo Guadalquivir por sus importantes defensas naturales. Los Tartessos le dieron a la ciudad su primer nombre Car.
En las salas 2 y 3 del museo se exponen restos de cerámica a torno fechada en el siglo VIII a. C., llamado Conjunto del Saltillo. Tras excavaciones arqueológicas en la Casa de este Marqués se sacó a la luz un Santuario.
El conjunto está formado por tres vasijas, cuatro cucharas de marfil, dos copas y un plato y vasos. Destaca el Vaso de los Grifos, dos tinajas decoradas con flores de loto y el primer fragmento de escultura tartésica; todo ello acompañado de una explicación detallada de la presencia de esta cultura en la ciudad.
En las salas 4 y 6 se exponen restos de la cultura turdetana a partir del siglo VI a. C.
🏛️ Otros museos con restos tartésicos
Museo de colecciones arqueológicas y paleontológicas en memoria de Francisco Sousa, situado en el Centro Cultural de la Villa, en La Rinconada, calle Vereda de Chapatales.

Muestra objetos de los cercanos yacimientos, como de las Terrazas fluviales formadas a lo largo de miles de años; destaca el Cerro Macareno, que con dos hectáreas de superficie se remonta al siglo VII a. C., con acumulación de restos de las civilizaciones que allí habitaron desde la Edad de Hierro —tartessos, fenicios, cartagineses— hasta la ocupación romana.
Encontramos fósiles de animales que habitaron la zona como Elephas (Palaeoloxodon) antiquus, una especie de elefante anterior al mamut que vivió en las orillas del Guadalquivir hace 100.000 años, junto a restos del hipopótamo y del uro, antecedente del toro actual. Junto a muestras de útiles de la Edad de Piedra y cerámica con una cronología situada entre los siglos VIII y I a. C., piezas tartésicas, turdetanas, fenicias, griegas, íberas y romanas.
Amplio horario de visitas; confirmar en 📞 677 047 591 y 955 792 439.
Museo de Alcalá de Guadaíra, situado en una antigua nave de una desaparecida fábrica de aceite, hoy rodeado por el Parque Central. En su interior se expone la historia de la ciudad, destacando el fósil de un cetáceo encontrado en los alrededores y restos de sus yacimientos, organizando numerosas exposiciones temporales.
En esta población encontramos los yacimientos del Castillo, El Gandul y Marchenilla.

Museo Arqueológico de Osuna, donde encontramos una muestra de restos prehistóricos y las reproducciones de los relieves ibéricos encontrados en Osuna a comienzos del siglo XX; los originales se encuentran en el Museo Arqueológico Nacional.

Museo Histórico Municipal de Écija. En la sala de la protohistoria se muestra el impacto de la colonización fenicia del litoral andaluz, hacia el siglo VIII a. C.
Tiene orfebrería tartésica con una espectacular joya y muestras del yacimiento de Alhonoz, uno de los principales poblados ibéricos de la zona.

🌄 Recorrido por paisajes tartésicos
El Carambolo es un área situada a tres kilómetros de Sevilla, en la cornisa del Aljarafe frente a la población de Camas. Es una zona de pequeños cerros —carambolos— que alcanzan un centenar de metros de altura y a los que se accede por el Camino de Guía.

El Viso del Alcor, en el extremo oeste del casco urbano, en el Parque de la Muela —en la cornisa de Los Alcores—, se encuentra La Tablada, un yacimiento arqueológico calcolítico, tartésico, turdetano y romano, incluso con posibles elementos neolíticos (son numerosos los fragmentos de piedra pulimentada). Allí se ha descubierto un poblado con una muralla de época tartésica.
En la zona de Santa Lucía estaba la necrópolis con pequeñas cuevas utilizadas como lugares donde ubicar el cuerpo de los fallecidos.

Cerro de San Juan en Coria del Río, un lugar que domina el Guadalquivir, donde se han encontrado restos tartésicos, siendo el último una espada que guarda el Museo Arqueológico de Sevilla.
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