Revisado el miércoles, 23 septiembre, 2026
Capilla del Rosario de los Humeros: un pequeño tesoro barroco junto a la Puerta Real de Sevilla
La Capilla de Nuestra Señora del Rosario de los Humeros es uno de esos pequeños templos sevillanos que pasan desapercibidos para muchos visitantes y que, sin embargo, conservan una extraordinaria combinación de historia, arte y devoción popular.

Se encuentra en el histórico barrio de los Humeros, junto a la antigua Puerta Real y muy cerca del río Guadalquivir, entre las calles Torneo y San Laureano. El entorno estuvo históricamente vinculado al antiguo Colegio de San Laureano y a las actividades portuarias de esta zona de Sevilla.
La capilla es sede de la Hermandad de Nuestra Señora del Rosario y Santo Cristo de la Paz, una corporación estrechamente vinculada desde sus orígenes al vecindario de los Humeros y a la tradición sevillana de los Rosarios Públicos.

¿Quieres descubrir las pequeñas iglesias y capillas de Sevilla?
En nuestras visitas privadas por Sevilla podemos diseñar recorridos personalizados para descubrir capillas, conventos, hermandades, barrios históricos y rincones que normalmente quedan fuera de las rutas turísticas.
🔑 Ideas clave de la Capilla de los Humeros
🕊️ La capilla fue levantada entre 1747 y 1761 gracias al esfuerzo de la Hermandad y de los vecinos de este antiguo arrabal sevillano.

🕊️ Fue bendecida solemnemente el 23 de marzo de 1761 por el párroco de San Vicente, Marcos García Merchante y Zúñiga, en representación del cardenal Francisco de Solís.
🕊️ Su reducido tamaño es parte de su encanto: presenta una sencilla planta rectangular o de cajón, de aproximadamente 12 metros de largo por 5 de ancho, cubierta mediante bóveda de cañón.
🕊️ Entre sus grandes tesoros se encuentran la Virgen del Rosario y el Santo Cristo de la Paz, obras realizadas en 1761 por Jerónimo Roldán Serrallonga.
🕊️ La fachada conserva una preciosa portada-retablo tardobarroca, coronada por espadaña y presidida por una imagen de terracota de la Virgen del Rosario.
🕊️ Es uno de los mejores lugares para comprender la importancia que tuvieron los Rosarios Públicos en la religiosidad popular de la Sevilla del siglo XVIII.
📜 Historia de la Capilla del Rosario de los Humeros
Para entender la capilla hay que imaginar esta zona de Sevilla cuando todavía tenía un carácter muy diferente al actual. Los Humeros constituían un arrabal situado junto a la muralla y muy próximo al Guadalquivir, en un espacio marcado por la actividad portuaria y por su proximidad a la Puerta Real.
El propio nombre de los Humeros se ha relacionado tradicionalmente con el humo generado por las actividades de preparación y conservación del pescado que se desarrollaban en este sector cercano al río.
Durante el siglo XVIII, con el progresivo traslado hacia Cádiz de la actividad vinculada al monopolio americano, el barrio perdió parte de su antigua importancia. La documentación de la Hermandad describe una zona degradada, pero precisamente en este contexto la devoción a la Virgen del Rosario se convirtió en un importante elemento de cohesión para sus habitantes.
🙏 Los Rosarios Públicos
La historia de la Hermandad está íntimamente relacionada con una de las manifestaciones religiosas más características de la Sevilla barroca: los Rosarios Públicos.
Grupos de fieles recorrían las calles rezando el rosario y acompañados por insignias, faroles y otros elementos devocionales. En los Humeros existía un punto de referencia fundamental: una imagen mariana venerada en un hueco o tabernáculo situado junto al Colegio de San Laureano.
La consolidación de aquella devoción llevó a los vecinos a plantearse la construcción de un templo propio.
🏗️ La construcción de la capilla
En 1747, Miguel de Liñán, mayordomo de la Hermandad, inició las gestiones para conseguir un terreno donde levantar una capilla dedicada a Nuestra Señora del Rosario.
La construcción fue un verdadero esfuerzo colectivo. En un barrio de recursos modestos, las limosnas y la colaboración de los propios vecinos hicieron posible que el proyecto siguiera adelante durante años.
Finalmente, el 23 de marzo de 1761 tuvo lugar la solemne bendición del nuevo templo. Desde entonces, la pequeña capilla pasó a convertirse en uno de los principales centros religiosos y sociales del barrio.
⛪ El exterior: una pequeña fachada barroca frente al río
La fachada principal de la capilla está orientada hacia el río y constituye uno de sus elementos arquitectónicos más interesantes.
Se configura como una elegante portada-retablo tardobarroca organizada en dos cuerpos y rematada por una espadaña.
En el primer cuerpo, dos pilastras flanquean el arco de acceso al templo. Sobre el entablamento se dispone el segundo cuerpo, presidido por una hornacina con una imagen de terracota de la Virgen del Rosario.
La imagen reproduce la iconografía de la titular de la Hermandad y, aunque su autoría no está documentada, sus características permiten relacionarla con la época fundacional de la capilla.
Sobre la hornacina aparece el anagrama de María, mientras que jarrones, hojarascas y volutas completan la decoración barroca.
Dos curiosas claraboyas de forma estrellada permiten además iluminar el coro situado a los pies del templo.
🧱 Una curiosidad: la pequeña torre circular
En uno de los laterales puede verse una pequeña estructura cilíndrica que contiene la escalera de caracol de acceso al coro.
Existe la interesante hipótesis de que pudiera tratarse de una estructura reaprovechada de una antigua instalación industrial, posiblemente vinculada a la fábrica de los Pezaro del siglo XVII. La propia Hermandad plantea la posibilidad de que fuera un antiguo horno o chimenea relacionado con la actividad cerámica desarrollada en esta zona.
✨ El interior de la Capilla de los Humeros
Al entrar sorprenden inmediatamente sus reducidas dimensiones y su ambiente íntimo. Estamos ante una iglesia de planta rectangular, de unos 12 metros de longitud por 5 metros de anchura.
La nave está cubierta por una bóveda de cañón y organizada interiormente en cuatro tramos mediante arcos de medio punto.
A los pies se dispone el coro alto, situado precisamente sobre la puerta de entrada.
Buena parte de los muros está enriquecida por un zócalo cerámico, incorporado en 1929 y especialmente interesante por su integración en este pequeño espacio barroco.
👑 Nuestra Señora del Rosario
La gran protagonista del templo es, naturalmente, Nuestra Señora del Rosario.
La imagen actual fue realizada en 1761 por Jerónimo Roldán Serrallonga, miembro de una importante familia de escultores sevillanos y nieto del célebre Pedro Roldán.
Se trata de una talla de carácter íntimo y delicado, muy acorde con la estética del siglo XVIII. La Virgen aparece sedente con el Niño Jesús, componiendo una imagen especialmente cercana y familiar.
Resulta curioso observar que el Niño se dispone sobre el lado derecho de la Virgen, una colocación menos frecuente en este tipo de representaciones.
La imagen está directamente relacionada con los orígenes de la capilla: el mismo año de su bendición, 1761, la Virgen y el Cristo de la Paz fueron solemnemente incorporados al culto del nuevo templo.
🎨 El retablo mayor
La Virgen preside el retablo mayor, un conjunto plenamente integrado en el ambiente rococó de la capilla.
La documentación histórica ha permitido relacionar este retablo con Lorenzo Pérez Caballero y fecharlo pocos años después de la construcción del templo, hacia 1764.
El conjunto convierte la pequeña cabecera de la capilla en un espacio especialmente rico, donde arquitectura, escultura, talla dorada y devoción se integran en apenas unos metros.
✝️ Santo Cristo de la Paz
Otra de las grandes piezas artísticas del templo es el Santo Cristo de la Paz, también realizado por Jerónimo Roldán en 1761.
El Crucificado estuvo estrechamente vinculado desde sus orígenes a los Vía Crucis organizados por la Hermandad durante la Cuaresma.
Actualmente recibe culto en uno de los retablos laterales, convirtiéndose junto con la Virgen del Rosario en la otra gran referencia devocional de la corporación.
🙏 San Antonio, San José y otras imágenes
El patrimonio de la capilla permite comprender cómo fue evolucionando su decoración a lo largo de los siglos.
En el segundo tramo existieron antiguamente retablos dedicados a San Antonio de Padua y la Purísima Concepción, eliminados a finales del siglo XIX.
Tras aquellas reformas se colocaron sobre peanas de madera dorada de estilo rococó las imágenes de San Antonio y San José.
La imagen de San Antonio de Padua tiene especial interés porque también está vinculada a la producción escultórica de Jerónimo Roldán.
🚩 El Simpecado
Como corresponde a una hermandad nacida en torno al Rosario Público, los Simpecados ocupan un lugar especial en su patrimonio.
Estas insignias marianas eran fundamentales en los rosarios que recorrían las calles de Sevilla y constituyen un magnífico testimonio de una forma de religiosidad que alcanzó enorme popularidad durante los siglos XVII y XVIII.
🌊 Los Humeros, la Puerta Real y el Guadalquivir
La visita adquiere todavía más interés si se observa la capilla dentro de su entorno urbano.
Estamos en una zona histórica situada entre el antiguo recinto amurallado de Sevilla y el Guadalquivir. Muy cerca se encontraba la Puerta Real, una de las entradas históricas de la ciudad.
El cercano antiguo Colegio de San Laureano recuerda igualmente la importancia religiosa e histórica que tuvo esta zona.
Los Humeros estuvieron vinculados durante siglos a trabajadores, artesanos y actividades relacionadas directa o indirectamente con el río. Por eso la capilla no debe entenderse únicamente como una pequeña iglesia barroca: es también la memoria religiosa de un antiguo arrabal sevillano.
💡 Nuestro consejo para la visita
No vengas buscando la monumentalidad de las grandes iglesias del centro. La Capilla de los Humeros tiene precisamente el atractivo contrario.
Aquí merece la pena fijarse en las proporciones del pequeño edificio, el retablo, la delicadeza de la Virgen del Rosario, el Cristo de la Paz, los azulejos y las huellas de la religiosidad popular del barrio.
Es una visita especialmente recomendable para quienes ya conocen los principales monumentos de Sevilla y quieren descubrir lugares auténticos, pequeños y estrechamente vinculados a la historia de sus barrios.
🕯️ Información práctica para visitar la Capilla de los Humeros
📍 Ubicación: calle Torneo, 86, en el entorno de la Puerta Real y San Laureano.
🙏 Sede: Hermandad de Nuestra Señora del Rosario y Santo Cristo de la Paz.
La apertura de este tipo de pequeñas capillas está muy vinculada al culto, las celebraciones de la Hermandad y sus actividades. Por ello, si se desea conocer expresamente el interior, recomendamos comprobar previamente los horarios de apertura y cultos.
El mes de octubre, tradicionalmente dedicado al Rosario, es uno de los momentos especialmente significativos para conocer la devoción de la Hermandad y su relación con el barrio.
🚶 Qué ver cerca de la Capilla de los Humeros
La visita puede integrarse perfectamente en un paseo por esta zona menos turística del casco histórico de Sevilla.
Desde aquí podemos acercarnos al entorno de la Puerta Real, recorrer las calles de San Laureano, pasear junto al Guadalquivir y continuar hacia el Museo de Bellas Artes.
También es un excelente punto de partida para comprender la relación histórica entre Sevilla, sus antiguas murallas, los arrabales occidentales y el río.
🌿 Una pequeña joya de la Sevilla menos conocida
La Capilla del Rosario de los Humeros resume en muy pocos metros buena parte de lo que hace especial al patrimonio religioso sevillano.
Una devoción nacida entre los vecinos, una hermandad vinculada a los antiguos Rosarios Públicos, arquitectura barroca, esculturas del siglo XVIII y la memoria de un barrio que creció junto a la muralla y el Guadalquivir.
Frente a los grandes monumentos de Sevilla, los Humeros ofrecen otra escala: la del patrimonio íntimo y cotidiano de los barrios. Y precisamente ahí reside buena parte de su encanto.
Texto: visitarsevilla.com


Escribe tu comentario