Revisado el viernes, 27 febrero, 2026
🖼️ Las obras de Murillo en Sevilla
🎨 Bartolomé Esteban Murillo es, sin duda, la gran figura universal de la pintura sevillana. Maestro del Siglo de Oro, destacó por su técnica magistral y una sensibilidad única que supo plasmar en escenas llenas de luz, ternura y espiritualidad.
✨ Te invitamos a descubrir las obras de Murillo en Sevilla y a revivir, a través de su arte, el esplendor de aquella Sevilla barroca que lo vio nacer y triunfar.
Esta ruta la podemos realizar como visita guiada para grupos privados (centros educativos, asociaciones, familias…), pregúntanos 📲 por WhatsApp o por ✉️ email.

🧭 Ideas clave
- Quién fue 🧑🎨: Bartolomé Esteban Murillo (1617–1682), gran maestro del barroco sevillano, célebre por sus Inmaculadas y escenas populares.
- Dónde verlo 🗺️: Museo de Bellas Artes (Sala V), Catedral (capilla de San Antonio), Hospital de la Caridad y Santa María la Blanca.
- Estilo 🎨: luz cálida, colores suaves, ternura en vírgenes y niñez; equilibrio entre lo devocional y lo costumbrista.
- Contexto 🕯️: Sevilla del Siglo de Oro, fuerte religiosidad y, después expolio/desamortización que dispersó muchas obras.
- Ruta sugerida 🚶: Plaza del Museo → Museo de Bellas Artes → Hospital de la Caridad → Catedral → Santa María la Blanca
🧭 Visitas guiadas sobre Murillo en Sevilla
Descubre este pintor universal de la mano de guías especialistas.
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📚 Sobre Murillo
Bartolomé Esteban Murillo nació y falleció en Sevilla (1617-1682), viviendo de niño en la zona de la Magdalena. Fue el pintor barroco más destacado de la escuela sevillana y el más apreciado fuera de España hasta el siglo XX. Contó con un elevado número de discípulos y seguidores.

A lo largo de su vida, realizó numerosos encargos religiosos para iglesias y conventos de Sevilla, lo que le permitió desarrollar su estilo característico, que se distingue por una combinación de elegancia y realismo.
En esos años existía en Sevilla un ambiente de intensa religiosidad, con frecuentes manifestaciones a favor de la concepción de María sin pecado original, y como consecuencia de ello, una amplia demanda de obras religiosas.

Eran años de pobreza y epidemias, motivos por los que el maestro crearía sus geniales Inmaculadas junto a cuadros donde se refleja la miseria, la enfermedad y los niños de la calle, pillos, harapientos y piojosos.

Su obra es de gran calidad y muy codiciada, por lo que, con la invasión de las tropas francesas y la desamortización de los conventos de San Francisco y los Capuchinos, pasó por diferentes manos, pudiéndose recuperar en parte para el Museo de la ciudad y el Prado; desapareciendo otras obras, hoy en manos de particulares o expuestas en los mejores museos del mundo.

El expolio francés privó a Sevilla de muchas de las grandes obras de Murillo. La desamortización fue la puntilla de este triste fenómeno de la pérdida de obras de arte en la ciudad.
La ternura de los personajes, el uso de la luz, la calidad del dibujo, los colores… Murillo es uno de los grandes pintores de la historia y destacado autor de obra religiosa y costumbrista.
Ha sido uno de los pintores más copiados, especialmente los cuadros de la Virgen con el Niño y la Inmaculada, de los que se han realizado centenares de reproducciones, siendo rara la iglesia en la que no se encuentra alguna.

Es famoso por sus pinturas religiosas, en las que destacan la ternura y la delicadeza en la representación de los personajes divinos y los ángeles.
🏛️ Murillo en el Museo de Bellas Artes
Comenzaremos por el Museo de Bellas Artes de Sevilla, donde se conserva una de sus mejores colecciones.
En la Plaza del Museo, frente a la entrada, está la estatua en bronce del pintor, sobre un pedestal, obra realizada en 1864 por el escultor madrileño Sabino de Medina. Representa al pintor de pie junto a un estrado donde se apoya y sostiene una paleta y un boceto.
El Museo de Bellas Artes de Sevilla es el lugar de referencia de su obra en la ciudad, con importantes lienzos.

Otro aspecto importante de la obra de Murillo es su representación de lo popular, plasmado en cuadros que retratan la vida cotidiana de la gente del pueblo y de los niños.
En el interior del museo, hay que dirigirse a la planta baja, Sala V, junto al patio, en la antigua iglesia del convento. Esta iglesia fue construida para los Mercedarios entre 1603 y 1612, en forma de cruz latina, con bóveda de media naranja bellamente decorada y con portada del último tercio del siglo XVIII. Hoy es la sala clave para ver los mejores «Murillos» de la ciudad.

La sala está dedicada al Barroco sevillano, con obras como el antiguo retablo de la Iglesia de Capuchinos de Sevilla, salvado de la invasión francesa.
Las vicisitudes y los valores artísticos de este retablo han sido tratados en este estupendo reportaje de Bárbara Rosillo, cuyo blog de arte os recomendamos seguir.

La Inmaculada grande, “La Colosal», de 1650 (foto de arriba) del desaparecido Convento de San Francisco. La Virgen viste túnica blanca y manto azul, conforme a la visión de la portuguesa Beatriz de Silva.

La Virgen de la Servilleta, una de sus obras maestras y más populares. La tradición cuenta que un fraile del convento encarga a Murillo una representación de la Virgen con el Niño para poder orar privadamente en su celda. Murillo acepta, pero solicita un lienzo para realizar la pintura; el fraile le entregó una servilleta, en la que el artista realizó el trabajo.

San Antonio con el Niño y San Félix de Cantalicio con el Niño.

Cuadros de San José con el Niño y San Juan Bautista.


Otras de sus obras más conocidas: el cuadro de las Santas Justa y Rufina:

San Leandro y Santa Buenaventura, Patronos de Sevilla:

Otros cuadros de Murillo en esta sala, provenientes del Convento de los Capuchinos y realizados en 1668, son:
Inmaculada del Coro, «La Niña”.

San Antonio con el Niño y San Francisco abrazando a Cristo Crucificado. En el centro la Inmaculada con el Padre Eterno.

Estigmación de San Francisco

Santo Tomás de Villanueva.

La Anunciación.
La Adoración de los pastores.
La Piedad.

En el museo podemos ver otros cuadros como San Agustín y la Virgen con el Niño.

En la planta alta, sala VII, hay una selección de pinturas de Murillo, de San Agustín, San Jerónimo y San Francisco. Junto a ellas, obras de sus discípulos como Meneses Osorio, Núñez de Villavicencio y Simón Gutiérrez, que imponen un estilo que caracterizará la pintura sevillana hasta el XVIII.
De reciente adquisición el cuadro de Santa Catalina, que pertenecía a la Fundación Focus que reside en el Hospital de los Venerables.
⛪ En las iglesias del centro
Seguiremos el recorrido por la Plaza de la Magdalena, solar donde se ubicaba la parroquia en la que el pintor fue bautizado el 1 de enero de 1618. Hay colocada una placa conmemorativa en la capilla bautismal de la actual parroquia situada junto a la calle Murillo, donde nació el pintor.

Nos acercamos a la calle Temprado, en el barrio del Arenal, a la iglesia del Hospital de la Caridad, institución muy relacionada con el artista. Realizaría para su iglesia varias obras de motivos caritativos, situadas en los altares de la nave. Son los cuadros de San Juan de Dios ayudado por un Ángel y Santa Isabel de Hungría curando a los tiñosos, mostrando mendigos enfermos, incluso incidiendo en la interpretación realista y desagradable de las llagas, lo que no dejó de suscitar algunas críticas.

Hay cuatro copias de cuadros de Murillo, robadas en la invasión francesa, situadas en los muros de la iglesia: Abraham recibiendo al hijo pródigo, Abraham recibiendo a los tres ángeles, San Pedro liberado por un Ángel, La curación del paralítico en la piscina. Otros cuadros de Murillo en el muro son la multiplicación de los panes y los peces y Moisés haciendo brotar agua de una peña. Otros cuadros del autor son San Juan Bautista niño y La Anunciación.
En el Hospital de la Caridad hay obras originales y copias de Murillo, junto con una reciente atribución.



En el presbiterio hay también un pequeño cuadro de la Virgen de Belén, de reciente atribución a Murillo:

⛪ En la Catedral de Sevilla
Seguimos hacia la Catedral de Sevilla. En la zona norte, en el fondo de la capilla de San Antonio-Bautismal, se encuentra el cuadro de La Visión de San Antonio, una obra de grandes proporciones que data de 1656. Es una de las creaciones cumbre de Murillo y representa a San Antonio con los brazos extendidos que dirige su mirada al Niño Jesús, en el centro de una intensa luz y rodeado por nubes y numerosos ángeles. Una obra, además, que tiene una curiosa historia de amputación y robo del San Francisco, que fue arrancado del cuadro y encontrado en Nueva York. Actualmente se ven las trazas del cosido del lienzo.
La Catedral de Sevilla es otro punto clave para ver grandes obras del genial Murillo.

En esta capilla está también el lienzo del Bautismo de Cristo, una de las obras más destacadas de su producción tardía.

En la Sacristía Mayor, los cuadros de San Leandro y San Isidoro.

Las bóvedas de la Sala Capitular están decoradas con cuadros de este autor que representan a la Inmaculada y a ocho Santos sevillanos.

En su capilla, el cuadro del Ángel de la Guarda y, frente al Patio de los Naranjos, el retrato de San Fernando.


En el cercano palacio Arzobispal se encuentra una Inmaculada de grandes dimensiones pintada en 1652, para la hermandad de la Vera Cruz del Convento de San Francisco, actual Plaza Nueva. y la Virgen presentando el Rosario a Santo Domingo, procedente del Convento de Regina Angelorum.

De Bartolomé Esteban Murillo están los cuadros La Virgen entregando el rosario a santo Domingo, de hacia 1640 y , y La Inmaculada con fray Juan de Quirós, de 1653 y procedente de la Hermandad de la Vera Cruz.[33]
Junto a estas obras añadir un lienzo de la Virgen del Rosario, aunque las limitaciones para las visitas (dos sábados al mes, previa reserva) dificultan su contemplación.
En el Alcázar, en el comedor del palacio alto, se encuentra el cuadro de San Francisco Solano y el toro:

En la Iglesia de San Vicente hay una Inmaculada de reciente atribución a Murillo aunque no hay unanimidad entre los principales expertos:

🗺️ Otros recuerdos
En la Plaza del Triunfo vemos su estatua a los pies del monumento a la Inmaculada Concepción.


En el edificio de la antigua Lonja, antes de crearse el Archivo de Indias, estuvo una Academia de Dibujo fundada por Murillo en 1660, existiendo una placa recordando este evento.

🏘️ En el barrio de Santa Cruz
Seguimos la ruta por el barrio de Santa Cruz, donde en la calle Santa Teresa nº 8 vivió el maestro en lo que hoy se conoce como Casa de Murillo. Es una típica vivienda del siglo XVII que ha sido museo y hoy es sede administrativa de la Junta de Andalucía.

En este barrio, en la Plaza de Santa Cruz, descansan sus restos, pues en ella estaba la primitiva parroquia de Santa Cruz y el día 4 de abril de 1682 allí fue enterrado. La iglesia desapareció durante la ocupación francesa. Lo conmemora una placa.
La Iglesia del Hospital de los Venerables, albergó hasta cuatro cuadros del autor. En el muro derecho se encuentra el retablo de la Inmaculada, cuyo lienzo actual es del siglo XVII y sustituye a la Inmaculada Concepción de los Venerables de Murillo, llamada de Soult, al ser este general el que la expolió, hoy en el Museo del Prado.
Casa Palacio de los Pinelos donde le dedican una sala con un busto y retrato del pintor y en una vitrina se exponen documentos relacionados con el pintor, partidas de nacimiento y enterramiento, ingreso en la Hermandad de la Santa Caridad y de la Escuela de las Tres Nobles Artes.

Museo Bellver: en la planta baja podemos ver el cuadro de la Caída de Murillo obra de Marcelo Muñoz, siglo XIX.

En la Iglesia de Santa María la Blanca, en cuya restauración intervino el pintor, queda la obra de la Santa Cena, aunque contaba con otras cuatro que desaparecerían con la invasión francesa y que serían posteriormente recuperadas en el Museo del Prado o permanecen en el extranjero, por lo que están siendo reproducidas en su localización original como copias.

En el presbiterio tenemos El sueño del Patricio y Juan y su esposa ante el papa Liberio. Se están reponiendo en los huecos de las naves laterales las copias de los cuadros que se encuentran en el extranjero: El Triunfo de la Iglesia, La Eucaristía y El Triunfo de la Inmaculada.


La Cena de Santa María la Blanca es una obra singular de su producción, con un estilo más tenebrista.
En la judería visitar la Parroquia de San Bartolomé, muy relacionada con el pintor, que además de vecino era hermano de su Hermandad Sacramental.
Su retrato se encuentra en el comedor de gala del Ayuntamiento.
En honor a este gran artista se han bautizado los Jardines de Murillo, junto al Alcázar y cercanos a su barrio.
En la fachada del Palacio de San Telmo existe una escultura de Murillo junto a otros 11 ilustres sevillanos.

En la Plaza de España podemos ver su imagen en relieve en los medallones que decoran la Galería, cercanas a la puerta de Navarra.

En el Convento Capuchino de Santas Justa y Rufina, donde trabajó el maestro en el altar mayor, hoy no hay obras suyas, aunque se quieren colocar las copias de dichos cuadros. Los cuadros se encuentran en el Museo de Bellas Artes, pero como recuerdo del artista queda un azulejo en el patio de entrada.

Pilas, localidad situada a 32 km de Sevilla, fue la villa natal de su esposa Beatriz Cabrera, por lo que sería visitada por el pintor, declarado vecino ilustre.
🎨 Escuela de Murillo
La escuela y el estilo de Murillo influyó en numerosos pintores que le siguieron, como discípulos o imitadores, que realizaron numerosas obras durante los siglos XVIII y XIX. Vamos a describir los más conocidos, cuyas obras podemos ver fácilmente en la ciudad de Sevilla y su provincia, principalmente en el Museo de Bellas Artes y en las diferentes iglesias de la ciudad,
De sus discípulos se considera que los más destacados fueron tres.
Francisco Meneses Osorio
Discípulo sevillano, fallecido en enero de 1721, que mejor continuó con el estilo del maestro. Tiene varios cuadros en el Museo de Bellas Artes: San Juan Bautista Niño, San José con el Niño, San Cirilo de Alejandría, San Nicolás y la Aparición de la Virgen a San Pedro Nolasco.
En el Hospital de la Caridad, encontramos el cuadro del Arcángel San Gabriel y, procedente del Hospital de las Cinco Llagas, un cuadro de Santa Bárbara, hoy en la Diputación de Sevilla.

Entre sus discípulos destaca Juan Francisco Garzón, fallecido en 1694, autor de una colección de cuadros sobre la vida de Santa Rosa de Lima en el Hospital de la Caridad.
Juan Simón Gutiérrez
El más importante seguidor, fallecido en 1718, su obra es de gran calidad con cuadros sobre la vida de Santo Domingo, confortado por la Virgen, Santa Ana y San Joaquín, que podemos ver en el Museo de Bellas Artes.

Esteban Márquez
Pintor onubense, fallecido en 1696. Podemos ver en el Museo de Bellas Artes el cuadro de San José. Otras obras son los cuadros de la Lamentación de Cristo de la iglesia de San Isidoro; el Ecce Homo en la de San Pedro; San Agustín, San Andrés en la Capilla de la Orden Tercera y los Apostolados de la iglesia de San Bartolomé, de la Catedral, del antiguo Hospital de las Cinco Llagas; junto a San José, el Ecce Homo y la Virgen, hoy en la Diputación de Sevilla. En la iglesia del Hospital de la Caridad: San Antonio, San Pedro, San Francisco y el Ecce Homo.

Destacar un gran cuadro de Cristo y la Virgen protectores de la Infancia, que se encuentra en el Paraninfo de la Universidad.
En la provincia: los cuadros de la Consagración de San Agustín en la Casa de ejercicios de San Juan de Aznalfarache, la Virgen del Rosario de la iglesia de Santa María de Carmona y el cuadro de la Lactación de Santo Domingo de la parroquia de Fuentes de Andalucía.
Otros pintores de estilo murillesco
Alonso Miguel de Tovar, fallecido en 1752, y su primo y discípulo Juan Ruiz Soriano, fallecido en 1763, fueron pintores barrocos que realizaron numerosas obras en la ciudad de Sevilla.
Del primero, en la Catedral, destaca la pintura de la Virgen del Consuelo que preside su capilla.

En el Museo de Bellas Artes: Aparición de la Virgen a San Pedro Nolasco; en la iglesia de San Isidoro el Jubileo de la Porciúncula y, en la capilla de la Hermandad de la Pastora de Santa Marina, el Simpecado de la Hermandad y el primer cuadro de la Divina Pastora. La Diputación conserva la Virgen de la Faja, procedente de la Casa Cuna.

El Simpecado de Gala de la Virgen del Rosario de la iglesia de Santa Catalina.
De Juan Ruiz Soriano, en el Museo de Bellas Artes podemos ver la Coronación de la Virgen y varios cuadros sobre la vida de San Agustín y San Francisco. En la Capilla de los Ángeles se encuentra el cuadro de la Aparición de Cristo y la Virgen a San Francisco. En la Capilla de los Panaderos, la Inmaculada, en el ático del altar mayor. En la iglesia de San Benito, el cuadro de Santo Domingo de la Calzada en el presbiterio, obra de un seguidor. En la Capilla de la Pastora de Santa Marina, el cuadro de Fray Isidoro de Sevilla.

Sebastián Gómez
Granadino, nacido en 1665, discípulo de Murillo, conocido con el nombre de el Mulato de Murillo, siendo el mejor de sus imitadores. El Museo de Bellas Artes posee varios de sus cuadros: la Virgen del Rosario, la Inmaculada y la Virgen del Rosario con Santo Domingo y Catalina de Siena.
Matías Arteaga
Falleció en Sevilla en 1703. Fue pintor y grabador que se formó en la ciudad; destacó por su gran calidad y fama en la segunda mitad del siglo XVII, realizando numerosos grabados y cuadros influenciados por Murillo y Valdés Leal. Enterrado en la parroquia de la Magdalena. De su obra podemos ver los cuadros de la capilla de San Laureano de la Catedral.

Varias pinturas eucarísticas en la sacristía de la iglesia del Sagrario de la Catedral, pertenecientes a la Hermandad Sacramental.

En la iglesia de la Magdalena, el cuadro del presbiterio que representa a David danzando ante el Arca de la Alianza; en el Museo de Bellas Artes, los dedicados a la vida de la Virgen, como las Bodas de Caná y la Circuncisión; y en el presbiterio de la iglesia de Santa María de la Mota en la ciudad de Marchena, la Anunciación y la Adoración de los Reyes Magos.

Cornelio Schut
Pintor flamenco afincado en Sevilla, fallecido en 1685, fundador —con Murillo y Herrera el Viejo— de la Academia de Pintura de la Lonja. Su obra más emblemática es el cuadro de la Inmaculada, que se encuentra junto con el Niño Jesús dormido y Cristo atado a la Columna en el Museo de Bellas Artes. En las iglesias de San Nicolás y San Bartolomé podemos ver cuadros sobre la Adoración de la Eucaristía; en la sacristía de la iglesia del Hospital de la Caridad, San Juanito; y en la iglesia de San Martín, capilla Sacramental, los cuadros de la Inmaculada y San Luis Rey de Francia.

Pedro Núñez de Villavicencio
Pintor barroco de familia noble, fallecido en 1700; uno de los fundadores de la Academia de Dibujo y Pintura de Sevilla, alumno de Murillo. Podemos ver dos obras suyas, la Huida a Egipto y la Adoración de los Pastores, en el presbiterio de la iglesia de Santa María de la Mota de la ciudad de Marchena.
Andrés Pérez
Pintor sevillano, seguidor de Murillo, fallecido en 1727. Su obra la podemos ver en el Museo de Bellas Artes, destacando los grandes cuadros de Melquisedec ante Abraham y David, Santo Domingo confesando con Cristo y el Juicio Final. Se completa con el cuadro de las Ánimas del Purgatorio en la iglesia de San Juan de la Palma y la Caída de San Pablo en la iglesia de Santa María de Écija.
Bernardo Lorente García
Pintor sevillano, fallecido en 1759. Podemos ver varios cuadros de santos trinitarios en la nave central de la Basílica de la Trinidad.
Domingo Martínez y Juan de Espinal
El primero fue un pintor nacido en Sevilla en 1668, discípulo de Lucas Valdés e influido por Murillo y los pintores franceses. Se considera la figura más destacada de la pintura sevillana del siglo XVIII.

Ver el artículo sobre la ruta de Domingo Martínez en Sevilla.
Entre sus discípulos destacó Juan de Espinal, nacido en 1714, casado con su hija, quien heredó el taller en 1749, manteniéndolo hasta finales del siglo XVIII; destacando su discípulo Vicente Alanís.
🖌️ Pintores del siglo XIX
Antonio María Esquivel
Nacido el 8 de marzo de 1806, de estilo romántico con influencias murillescas. No hay más que ver esta Inmaculada:

José Gutiérrez de la Vega
Pintor sevillano romántico, nacido en 1791, el que mejor supo interpretar en su época la pintura de Murillo. Podemos ver sus obras en el Museo de Bellas Artes y en la colección Bellver.



Una guía estupenda, más, fuera de serie. Me ha animado, tanto por Murillo como por conocer más a fondo Sevilla.
Allá iré, cuando pase la maldita pandemia. Tengo que verlo al natural.
Gracias, ha sido un placer.
Buenos días, como responsable de la exposición Murillo en la Magdalena, inaugurada en esta parroquia el 20 de diciembre hasta el próximo 13 de marzo y donde exponemos parte del importante acervo documental que contiene nuestro archivo, desde nuestra opinión deberían incluir además de la placa conmemorativa, la exposición mencionada, que por otro lado está teniendo bastante aceptación, ya que tenemos entre otros documentos el primero de su existencia.
Un cordial saludo.
Aurora J. Ortega López
Gracias Aurora, aquí queda la reseña. Nuestra guía se ha concebido como un recurso más estático y por eso hacemos referencia principalmente a atracciones de tipo permanente. Por desgracia no tenemos los medios para reseñar eventos o acontecimientos puntuales como la exposición que indica, para lo cual existen en la red numerosas plataformas y medios de comunicación. Saludos.