Revisado el lunes, 6 julio, 2026
Santiago Martínez Martín, el impresionista andaluz
El pintor sevillano Santiago Martínez Martín, (Villaverde del Río, 2 de febrero de 1890 – Sevilla, 11 de noviembre de 1979), se considera uno de los grandes artistas del estilo regionalista andaluz del siglo XX.
Fue el más representativo de la generación de la Exposición Iberoamericana de 1929, cultivador de un costumbrismo moderado, elegante, sin efectismos ni artificios, y que poco a poco va siendo reconocido como uno de los grandes maestros de la pintura sevillana del siglo XX.
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Se considera el discípulo predilecto de Sorolla y el único pintor que le asistió en alguna de sus creaciones, acompañándole en algunos de sus viajes del encargo de la Hispanic Society, como a Plasencia en Cáceres en 1917 o a Ayamonte en Huelva en 1919, de donde se conservan testimonios escritos del maestro valenciano apreciando la asistencia del joven Santiago.
Con respecto a su estancia en Plasencia con Sorolla hay una interesante referencia a esta visita con mención destacada a Santiago Martínez en este programa de Ser Historia, desde el min. 11:
La atención a la luz, la vibración de su pincelada, la plástica impresionista y una estética reivindicadora de lo local o lo regional, son señas evidentes de la obra de Santiago Martínez

La técnica de pincelada suelta propia del impresionismo y la luminosidad de su pintura, son, sin duda, herencia del valenciano pero sin caer en la servil imitación, siendo, dentro de su generación, el andaluz más vinculado a este estilo. Sus temas más logrados son la pintura de paisajes, figuras y el retrato.

Estas soberbias Gitanas de 1915 presentan las características propias del estilo del pintor, enormemente influenciado por la modernidad técnica de su maestro Sorolla.
En este reportaje trataremos de realizar un apunte sobre su vida y su obra, ubicando su legado en Sevilla y mostrando alguna de sus bellas creaciones.

Nota biográfica
Vivió su infancia en Villaverde del Río, su localidad natal. En Sevilla tuvo estudio en la Casa de los Artistas, calle Viriato, nº 3, desde 1915 hasta su cierre. Pasó temporadas pintando en su chalet de la localidad de Olivares y cuatro veranos de recién casado en La Jara junto a Sanlúcar de Barrameda en Cádiz.
También visitaba con frecuencia en la Palma del Condado a su amigo y mecenas el vizconde de la Palma, Ignacio de Cepeda, y a su casa en la Aldea del Rocío.
Los últimos 15 años de su vida pintaba en un estudio que había habilitado en su casa en a calle Monsalves nº 37 en Sevilla.

Realizó obras para muchas hermandades, particulares y parroquias de ese entorno geográfico, como los simpecados de la hermandad rociera, las pinturas de los simpecados de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús y de numerosas pinturas de gran formato que se conservan en el templo parroquial de San Juan Bautista de La Palma del Condado en Huelva o en el Convento de las Hermanas de la Cruz de la localidad.

Alumno de García Ramos y Gonzalo Bilbao, uno de los hitos de su carrera fue llegar a ser discípulo predilecto de Joaquín Sorolla, con el que colaboró en alguna de sus grandes obras. Sorolla viajó mucho a Sevilla y tiene obras importantes reflejando rincones y personajes de la ciudad.
Fue pupilo de los pintores sevillanos García Ramos y Gonzalo Bilbao. Pero su mejor aprendizaje fue como discípulo predilecto de Joaquín Sorolla

El genio valenciano conoció a un joven Santiago Martínez probablemente en el Ateneo y ambos conectaron en seguida por una visión común de la pintura y la admiración mutua que sintieron. Sorolla llegó a decir en sus cartas, hablando de la escena artística sevillana, que Santiago era el único que le entendía.
En la base de datos del Museo Sorolla aparecen unas 40 referencias a esta relación, incluyendo cartas, telegramas entre ambos y material fotográfico donde indudablemente se reconoce a Santiago.

Santiago Martínez acompañó a Sorolla en algunos de sus viajes y le asistió en la pintura de paisajes y cielos. Se estableció entre ellos una relación paterno filial y la influencia del pintor valenciano en la obra de Martínez es notable. Viajó con él a Plasencia y a Huelva, y Sorolla le llegó a invitar a sus vacaciones familiares en Ibiza y Mallorca en 1919 y posteriormente le obsequió con un cuadro.

En su etapa como aprendiz bajo el nombre de Santiaguillo, Sorolla decía que era el único que le comprendía y entendía su sensibilidad pintando

Con el encargo de la Hispanic Society de la colección Visión de España Santiago le acompañó en algunos de sus viajes, como a Elche, Huelva, Mallorca e Ibiza, donde colaboró en los cielos y mares de algunos de los cuadros y también pudo practicar y aprender de la técnica de su maestro, haciendo el cuadro Las ibicencas o Retrato de Sorolla de espaldas pintando el mar.
En el viaje a Plasencia para realizar el cuadro de Extremadura, Sorolla vuelve a escribir a su mujer, diciendo: “toda la tarde fue aprovechada para dibujar el fondo que representa la vista de la ciudad, que es preciosa. Santiaguillo la dibujó bien, así casi me ha salvado de un porrazo, pues él es más joven y yo estaba al cuidado”.


Mucho más que pintor
Su papel en la Exposición Iberoamericana del 29
Destacó como Asesor Artístico de la Exposición Iberoamericana de 1929, siendo autor del logotipo del evento.

Este logotipo se puede ver en el Hotel Colón, en el espacio expositivo sobre la Expo del 29 que tienen en uno de los salones del bar:

Santiago Martínez como Asesor Artístico del certamen trabajó, fundamentalmente en tres líneas: la promoción y el diseño de la imagen gráfica de la Exposición, la dirección de exornos e instalaciones artísticas y las realizaciones pictóricas de gran formato.
En su discurso de ingreso en la Real Academia de BB. AA. Santa Isabel de Hungría, Amparo Graciani detalla el papel de Santiago Martínez en la exposición Iberoamericana:
A su emblema de la Exposición, con la Santa María sobre un globo terráqueo y la Giralda de Sevilla, que fue incluido en todo tipo de materiales impresos y de merchandising y reconocimientos, se sumaron portadas de libretos y catálogos, figurines de los trajes para personajes de cabalgatas… Sus exornos, interiores y exteriores, ambientaron y sobre todo dieron coherencia iconográfica al programa del certamen. Así se entienden sus diseños del monumento a la Raza, los de las esculturas de los conquistadores para la plaza de igual nombre, sus dibujos de muebles fabricados por la empresa de su hermano Diego (Carpintería Martínez Martín-Sevilla) que ambientaron muchos pabellones, y en la Plaza de España, el diseño de la la Casa Romántica, la Sección de Historia del Reino de Sevilla y el exorno de esta para la inauguración del certamen.
En 1929, recibió dos encargos pictóricos. De la Junta de Obras del Puerto, una vista urbana del puerto, el casco histórico y el recinto de la Exposición. En noviembre, del Ayuntamiento, un lienzo para el Salón de Recepciones de la casa, representando la inauguración de la muestra, obra de la que por el advenimiento de la República solo hizo un boceto (de 219 x 64 cm), firmado y fechado en 1931, que recogía los ochenta y dos personajes de la tribuna real, que dibujó a partir de las fotografías.
Una de sus pinturas más celebres es esta sobre la inauguración con presencia del Rey y todas las autoridades:

En estos vídeos se presenta al artista en el contexto del proyecto CIEIA (Congreso Internacional sobre la Exposición Iberoamericana – Sevilla 1929). Se le ha incluido en el grupo de los 15 personajes clave de la Expo del 29.
Como asesor artístico tuvo relación personal con lo más granado de la sociedad sevillana de entonces. En esta foto de izq. a drcha. Gustavo Bacarisas, Archer Milton Huntington, Anne Hyatt Huntington, Nicolás Díaz Molero (alcalde de Sevilla), José Cruz Conde (Comisario Regio de la Exposición) y Santiago Martínez Martín (Director Artístico de la Exposición). (Fuente de la foto)

Realizó ilustración gráfica, carteles, pasos de Semana Santa, como el paso de la Soledad de San Lorenzo en Sevilla, un gran mural de la Iglesia Parroquial del Santísimo Corpus Christi en la Avenida de La Palmera, diseño industrial de muebles, etc., fue Redactor Jefe Artístico de la revista ilustrada Bética. Fue también un relevante cartelista de las fiestas sevillanas siendo premiado dos veces.

En el Palacio de Dueñas hay una pequeña versión del cartel, en una de las salas anexas al gran salón de los carteles.

Fue alumno y luego profesor desde 1911 a 1960 y –durante unos años– director de la Escuela de Artes y Oficios, a lo que se sumó su pertenencia con número a la Academia de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría y posteriormente Correspondiente a la de San Fernando en Madrid.
Promovió el monumento a Sorolla que hoy se puede ver en el Jardín de las Delicias:

Ocupó cargo de concejal y Teniente Alcalde del Ayuntamiento de Sevilla entre 1924 y 1929, a lo que se suma el haber sido un destacado ateneísta, merecedor de la Medalla de Oro de la entidad y su Rey Mago en 1924.

Fue condecorado con Las Palmas de Francia y la Encomienda con Placa de Alfonso X El Sabio.

También abordó la pintura religiosa:

Su obra visitable en Sevilla
El Museo de Bellas Artes de Sevilla dispone en sus fondos de varios óleos de Santiago Martínez. En octubre de 2025 se ha producido la donación por parte de la familia de un importante óleo sobre la ceremonia oficial de apertura de la Exposición Iberoamericana celebrada el 9 de mayo de 1929 en la Plaza de España bajo la presidencia de los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia-


El museo tiene también en sus colecciones este paisaje de Ávila:

Podemos ver más restos de su legado en el Parque de María Luisa, en la Plaza de España donde diseñó un monumento a La Raza, con unos versos de Rubén Darío de Cantos de vida y esperanza, inaugurado el día de la Hispanidad de 1929. Está en la entrada al parque, junto a La Plaza de España, en la Avenida Isabel la Católica.

En el Parque de María Luisa ideó la glorieta de los hermanos Álvarez Quintero, realizada arquitectónicamente por Aníbal González. La Glorieta está al final de la Avenida Hernán Cortés.

Igualmente, se le atribuye el diseño de la Fuente de Sevilla (Fuente Isbilia o Híspalis, Fuente de la Puerta de Jerez), realizada materialmente por el escultor Manuel Delgado Brackenbury).

En los Jardines de Murillo, la glorieta de García Ramos.
El Monumento a Sorolla de los Jardines de las Delicias, que él promovió.
Hay pinturas suyas y otras obras, en el Museo de Bellas Artes de Sevilla, Pinacoteca de la Academia de Bellas Artes en la Casa de los Pinelo, Ateneo, Ayuntamientos de Sevilla y de Coria del Rio, Colegio de Notarios, Rectorado de la Universidad Hispalense, Instituto Hispano Cubano, Autoridad Portuaria, Real Maestranza de Caballería, Casa Hermandad de la Soledad de San Lorenzo, Plaza de la Virgen de los Reyes, Círculo de Labradores, Casa de Pilatos, carteles en el Museo de Artes y Costumbres Populares de la Plaza de América, Escuela de Artes y Oficios, Iglesia de la Magdalena, Iglesia del Corpus Christi de la Avenida de la Palmera, donde destaca una copia del cuadro la Cena de Alonso Vázquez, y el gran mural del fondo del altar (la obra pictórica más grande que realizó Santiago Martínez), y en numerosas colecciones particulares españolas o internacionales, que lógicamente no son visitables.
En Málaga podemos encontrar obra en el Museo Carmen Thyssen Bornemisza.




Visitar también la Casa Hermandad de la Soledad de San Lorenzo en la calle Martínez Montañés, 19-21, donde tienen en exposición permanente el paso actual, diseño de Santiago Martínez, dibujos de la canastilla, respiraderos, candelabros (algunos a escala), dibujos y los vaciados de las esculturas, y algunos documentos.
El diseño del paso no fue la única dedicación del artista a su Hermandad, pues intervino en la policromía de la Imagen de la Soledad en dos ocasiones: primero en 1953, y en 1970 específicamente sobre las manos.



Pintor Rociero
Santiago Martínez dejó para la historia algunos de los mejores cuadros dedicados a la Virgen del Rocío, advocación a la que estuvo muy ligado.
Son visitables uno que preside un altar de la Parroquia de Almonte y la Novena de la Matriz. El otro, está el altar mayor de la iglesia de las Hermanas de la Cruz de La Palma del Condado. Más detalles aquí.

El Óleo de Almonte presidió la clausura de los Congresos Internacionales sobre la figura de María en El Rocío, uno de los acontecimientos más importantes de la historia de la devoción rociera en el siglo XX. El óleo de la Virgen del Rocío presidía el altar, sobre el sillón para el Legado pontificio. Al acto asistieron los Reyes de España, SS.MM. D. Juan Carlos I y Dña. Sofía. Ver foto aquí.
La foto de abajo es la histórica presencia del mismo cuadro de Almonte en la Iglesia de los Terceros en Otoño de 2021 en Sevilla con motivo de una exposición jubilar:

En el programa AL CIELO #118, de 101 TV – 4 junio, sobre la autoría de la Virgen del Rocío, se hace una importante mención a los comentarios que hizo Santiago Martínez tras tener el privilegio de examinar en el contexto de un estudio artístico a la propia Virgen.
Santiago Martínez y Setefilla
Santiago Martínez era muy devoto de la Virgen de Setefilla y tuvo el privilegio de pintar el rostro de la actual imagen venerada por los loreños.

Si tiene alguna obra o información de este pintor que quiera compartir con nosotros, nos puede escribir a info@visitarsevilla.com
Agradecemos a Margo Davison de Martínez Caro su ayuda para la realización de este reportaje.
Los contenidos han sido realizados con el apoyo de Jaime Martínez Davison, canadiense de nacimiento pero sevillano de adopción, que continúa la labor de investigación y de divulgación de la vida y obra del insigne artista y abuelo, Santiago Martínez Martín, iniciada y desarrollada durante décadas por sus padres, Margo Davison de Martínez Caro y Adolfo Martínez Caro


Más obras de Santiago Martínez


Muy interesante recorrido por Sevilla de la mano de Santiago Martínez. Esta página descubre el interés de la sociedad sevillana por mantener viva la memoria de sus artistas nativos. Impresionante la obra de este pintor que presenta personajes pintorescos de la primera mitad del siglo XX dotándolos de un delicioso colorido y ambientación.